El Madrid gana al Estrella Roja en un duelo caliente
Arrasó, pero Raúl se lesionó y Reyes fue descalificado


Noticias relacionadas
Unos entran, otros salen; todos suben, todos bajan", explicaba Carlos Peucelle del imparable River Plate de los años 40 al que apodaban La Máquina. Otra máquina, esta en blanco, dirige Joan Plaza en el Real Madrid, que ayer se comió literalmente al Estrella Roja, el mismo rival que le vapuleó (100-81) en Belgrado. Allí, en la Sala Pionir, a los madridistas les llovieron insultos y mecheros. Ayer respondieron con una exhibición a la que sólo podemos poner un pero: el cabezazo de Reyes a Antic que le valió la descalificación y revolvió fantasmas zinedines del pasado verano. Una pena.
La otra pena llegó en forma de lesión, la de Raúl López, que sufrió un esguince en el tobillo izquierdo en pleno despegue blanco (29-19, min. 13). Entró Nguema, el chavalín, que mantuvo el tipo y logró que el equipo siguiera abriendo brecha hasta el 40-21 a los 17 minutos. Misión cumplida: el Madrid ya ganaba por 19 puntos, los mismos por los que perdió en Belgrado. Reyes descansaba en el banco con dos personales, Varda se hacía el jefe en la zona, Hervelle pescaba el rebote más inverosímil. Y Bullock templaba. Mientras, en el Estrella Roja, Gurovic no veía aro. Ya al descanso la ventaja rozaba los 30 puntos (52-23). Pero el Real Madrid quería más. Radivojevic ofreció destellos de su clase -también lo hizo el blanco Tomas- y Antic dio guerra a los pívots blancos. Tanta que sacó de sus casillas a Reyes, que perdió los papeles como un capitán no puede hacer. Antic volvió a armarla al dar un empujón a Tunçeri en pleno contraataque. Hervelle se encaró con él, pero prefirió mirar al marcador (76-47) y dejarlo pasar. Para qué volver a una guerra que ya estaba ganada. Y sin tirar mecheros.



