David Stern y Calderón firmaron el pacto NBA
Dave Checketts, ex presidente de los Knicks, fue el intermediario


El pacto, convenio o declaración de intenciones para que el Real Madrid se convierta en franquicia NBA a partir de 2009-10, siempre que se produzca la expansión de la Liga estadounidense, fue suscrito el pasado mes de octubre durante la gira o Tour europeo de varios equipos y directivos de la misma NBA.
Ramón Calderón, presidente madridista; David J. Stern, Comisionado de la NBA, y Dave Checketts, ex presidente de Utah Jazz y New York Knicks, y actual presidente de Sports Capital Partners, empresa de intermediación y asesoramiento deportivo, firmaron el documento de intenciones, según confirmó a AS el mismo Ramón Calderón, en el aeropuerto de Barajas, al regreso del viaje madridista a Kiev.
"Stern ha sido siempre muy discreto en todo este asunto, para no herir sensibilidades. Prefiere no dar nada por sentado hasta que no se consumen los hechos. Yo sólo puedo añadir que nuestro club, el Real Madrid, mantendría el control absoluto de la franquicia", agregó Calderón.
Negro sobre blanco, lo que el Real Madrid y la NBA, o sea Calderón y Stern, han hecho bajo la mediación de Checketts es una doble declaración de intenciones en la que NBA solicita al Madrid que se comprometa a ciertas condiciones para el caso de que la Liga se abriese a Europa en 2009.
Expansión.
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En el convenio firmado por Calderón, Stern y Checketts, la NBA plantea al Real Madrid la eventualidad de su expansión a Europa a partir de 2009-10, y demanda un compromiso al club madridista para tener plaza en esa expansión, bajo unas condiciones ya sabidas que se concentran en garantías económicas sobre compra de derechos, plantilla y construcción de nuevo Super Arena. El montante de todas esas condiciones se eleva a 600 millones de euros.
En el capítulo de jugadores, Calderón se limita a recordar: "Está bastante claro que en la NBA, un jugador es de la NBA, y si dos franquicias llegan a un acuerdo para la cesión de los derechos de un jugador, éste nada puede hacer". El mercado televisivo y el resultado de EE UU en los Juegos de Pekín 2008 son otras claves.



