Los viajes en Rusia son una odisea
Entiendo el cansancio de la plantilla del Real Madrid, porque los viajes a Rusia y dentro de Rusia son una auténtica odisea. Por ejemplo, de Samara, donde yo juego, a Kazan, tardamos más de seis horas en autocar, demasiadas teniendo en cuenta que hay menos de 300 kilómetros, pero las carreteras son muy malas. Además, las distancias son enormes. Precisamente hoy tengo jornada de descanso tras 17 días de una gira en la que hemos pasado por Moscú, Bélgica, Madrid, Salamanca y Vologda. Entre los partidos de Liga rusa y los de competición europea acabamos reventadas, así que siempre tenemos un día de descanso tras los viajes. Hoy ni siquiera saldré, prefiero quedarme en casa viendo una peli, y eso que no hace mal día, estamos a unos... 14 grados bajo cero. La mayoría de los viajes los hacemos en tren o en autocar, porque muchas de las ciudades no cuentan con aeropuerto, y otras veces están nevados y no se puede aterrizar en ellos.
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No puedo negar que los viajes son un problema añadido. El propio CSKA estudia dejar Samara y jugar en Moscú. Aquí, la gente no habla mucho de eso porque el club es importante y el traslado supondría muchas pérdidas de puestos de trabajo. Egoístamente me vendría bien, porque no es lo mismo jugar en Samara que en Moscú, pero por el momento hay que seguir jugando aquí. Y dándolo todo por este club y por Samara.
Amaya Valdemoro juega en Samara, cercana a Kazan.



