El Fuenla teje una tela de araña para frenar al líder
Atrás queda la cara amable de la ULEB. La versión más feroz del Real Madrid se presenta hoy en Fuenlabrada, con ocho victorias seguidas, que le sitúan como líder invicto de la ACB. Los de Plaza vienen de otro derby, en el que le metieron 111 puntos al Estu. Sonseca puede reaparecer.


A la novena, el Real Madrid vuelve a jugarse su imbatibilidad en la Liga. Es un líder potente, pero con dos caras. De momento, la amable -con el rival, claro- la muestra fuera de España. En las pistas de la ACB es un monstruo feroz. Hace una semana cosió a canastas al Estudiantes en el segundo derby madrileño de la temporada. Hoy, en el tercero, el Alta Gestión Fuenlabrada tira de precedentes, experiencia y buen juego para "sacar al Madrid del liderato", como dice Joan Plaza.
De los últimos cuatro duelos ligueros entre ambos, el Fuenla ha ganado tres. Este es el primer toque de atención para los madridistas ante un rival que tratará de atascar el partido para llevarlo a su terreno. La veteranía es un grado y los fuenlabreños tienen para regalar: Paraíso (35 años), Ferrán López (35), Solana (34), Guardia (32), Praskevicius (32), Gerald Brown (31), Wideman (30)... La campaña pasada, hace 364 días exactamente, los de Casimiro ejercieron de perro viejo en el Fernando Martín y noquearon al Real (78-63) frenando su contraataque y minimizando la aportación de Bullock. Tejieron una tela de araña que atrapó al Madrid hasta dejarlo inmovilizado, a merced del depredador, un gatito por presupuesto (el más bajo de la Liga: 3,3 millones de euros) con colmillos de fiera salvaje (quinto clasificado y peleando otro año por la Copa).
Y si los blancos no corren, no hay avalancha ofensiva, Raúl López no anda en su salsa y el equipo se resiente. En estático, además, los pívots no suman tanto. Hamilton, Hervelle y Reyes son demoledores lanzados, con espacio; en el poste bajo, con la defensa rival pendiente de las ayudas, su peligro disminuye, por lo que los tiradores (Bullock, Smith y Mumbrú) deben coger un protagonismo que Plaza prefiere repartir: "Nuestros pívots han de mejorar de espaldas al aro, pero han crecido en otros aspectos. Estamos en una fase de progresión, en la que queremos que los pívots aporten cada vez más, que el balance del juego interior y exterior sea similar".
Las torres blancas (se cae Sinanovic, pero vuelve Sonseca) toparán con otra torre blanca, Tom Wideman, líder numérico del Fuenla desde la atalaya de sus 210 centímetros. A Wideman le gusta la brega de Reyes: "Por su lucha encajaría en nuestro equipo". Son buenos, dice el center local, "pero podemos ganarles". Reto al líder.
Noticias relacionadas
Un estadounidense atípico
"Siempre quise jugar en España", asegura Tom Wideman. "Ahora que llevo cinco temporadas, no quiero salir". Se estrenó en el Rosalía de Castro (2002), en la LEB, luego pasó al Gijón y finalmente al Fuenla, donde lleva tres campañas. De buen paladar, afirma: "Me gustan las croquetas, los pimientos rellenos, el aceite... Lo peor es que a mi mujer le vendría bien un curso de cocina española". En Madrid tiene un amigo, Iturbe, con el que coincidió tres años en la universidad de Clemson. "Soy un jugador de equipo. Algunos americanos tiran 15 veces por partido, pero eso a los técnicos cada vez les gusta menos. El juego en Europa es más puro que el de la NBA, más bonito". No es lo único que ha descubierto: "Fuera de EE UU veo a mi país de otra forma, su política exterior...".



