Andrew Bynum

"Kareem me enseña el gancho... y la humildad"

En 2005, con menos de 18 años, Andrew Bynum se convirtió en el debutante más joven en la historia de la NBA. Un año después, es el pívot titular de Los AngelesLakers, puesto que hereda de Shaquille O'Neal y de su gran maestro: nada menos que el mítico Kareem Abdul-Jabbar.

Andrew Bynum
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Tras las lesiones de Kwame Brown y Chris Mihm (que no volverá a jugar en toda la temporada), lo que parecía imposible ha llegado, y, a los 19 años recién cumplidos, Andrew Bynum es ahora el pívot titular de Los Angeles Lakers...

Es lo que es y es lo que usted ve. Para esto vine. La presión me la pongo yo mismo, pero porque lo considero algo bueno para mí. Cuando vine a Los Angeles y rechacé jugar con la Universidad de Connecticut, lo hice porque quería que Andrew Bynum se convirtiera en un gran jugador. No creo que en ninguna Universidad hubiera podido aprender más cosas que con Kareem Abdul-Jabbar y con Phil Jackson al lado: es decir, no veo por ahí a técnicos mejores que ellos. No quiero seguir los pasos de Shaquille O'Neal ni de nadie, sino los míos. Estoy aquí para hacer que Andrew Bynum sea el mejor jugador posible. Y cuanto antes.

(Bynum ha crecido un poco en el último año y se talla a sí mismo en "siete pies y cuarto", o sea, 213,5 centímetros. Fue el último jugador que llegó a la NBA directo desde high school, Saint Joseph, antes de que la Liga emitiera un veto al respecto. Su peso oscila entre 124 y 126 kilogramos: subió con las pesas, durante el verano pasado, en el que jugó partidos de ligas de verano y trabajó movimientos específicos junto a Kareem. En la temporada 2005-06 se enfrentó "cara a cara " con Shaquille durante un Lakers-Miami, con canastas de ida y vuelta, codazos, insultos, y sendas faltas técnicas repartidas. Estamos en el vestuario local de Los Angeles Lakers, en el Staples Center. Habitualmente, Bynum habla en tercera persona cuando se refiere a sí mismo).

Resulta obvia la importancia de Kareem en su proceso de maduración. Pero tampoco viene mal compartir vestuario, viajes y minutos con Jackson, Bryant, Odom...

Soy afortunado al trabajar con alguien tan inteligente como Kareem. Él insiste en lo importante que es tener un arma de ataque completamente perfeccionada, como es el gancho, para usarla como argumento fundamental en el juego. Me repite la importancia de usarlo con idéntica precisión con cada mano: derecha e izquierda. Trabajamos movimientos de pies, defensa y alternativas para cuando me quieran sacar de la zona. Si nos sacan muy afuera, hay más espacio para la entrada y el pase interior por el poste bajo, algo ideal en nuestro Ataque de Triángulo, el que ordena Phil Jackson. Kareem me recuerda constantemente mi papel en el equipo. Me enseña a controlar las cosas y a ser humilde. Con el resto, todo se resume así: ahora sé que debo ir al 100% y dar lo mejor de Andrew Bynum no sólo en cada partido, sino en cada entrenamiento.

(Esta temporada, Bynum ha batido varias veces sus topes por partido en los apartados de puntos y rebotes: ahora están en 20 y 14, respectivamente, marcas del pasado día 7 ante Minnesota Timberwolves. Esa noche, Kevin Garnett, la estrella de los de Minneapolis, dijo de Bynum: "Un gran jugador ha surgido ente nosotros como de la noche al día, sin que nos hayamos dado cuenta").

¿Recibe consejos especiales de Jackson, Tex Winter, Bryant, Odom y los otros lakers...?

Lo mejor de Phil Jackson es que en su sistema, el Triángulo, el hombre alto tiene una importancia definitiva en el juego: en realidad, el sistema no se activa hasta que el pívot recibe el balón en el poste. Así que no me puedo quejar de las veces que recibo el balón. Con Phil discutimos cosas específicas sobre los partidos que hice en la Liga de Verano contra Dallas Mavericks y Memphis Grizzlies. Con Kobe Bryant y Lamar Odom ya sé que me ganaré el respeto si pongo el sentido de mi juego en hacer cosas que mejoren al equipo. El objetivo es que el equipo gane y en esa idea, todos hemos de poner la parte de trabajo que se espera de nosotros.

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El progreso que lleva parece no tener límites...

Sabíamos que en este segundo año en la NBA, la mejora iba a ser importante: mi cuerpo ha ganado mucho físicamente y eso es algo importante en mi juego. Tengo la experiencia de ese primer año que ha pasado y hemos hecho cosas especiales. Incluso he crecido algo, entre 0,5 y un centímetro, aunque ya espero no crecer más. Está bien ser el jugador más joven de la NBA, pero está mucho mejor ser el pívot titular de los Lakers, un equipo histórico en la competición. La única presión que tiene Andrew Bynum es la de convertirse en el mejor jugador que pueda ser. Pero esa presión sí gusta, ¿no cree?

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