ACB | Lagun Aro 61 - Real Madrid 81

El Real Madrid revienta al Lagun Aro en el tramo final

El acierto de Bullock y las rotaciones lanzan a los de Plaza

<b>AMBIENTAZO. </b>Los 12.000 espectadores del Bizkaia Arena vibraron con el Lagun Aro a pesar de la derrota.
Ricardo González
Diario AS
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
Actualizado a

Seis de seis, arranque sin mácula. El Madrid continúa embalado, a cuatro victorias de igualar el fulgurante inicio de la campaña 2004-05 que acabó llevándole al título. Ayer reventó a un combativo Lagun Aro en el periodo final por pura extenuación, como ya es norma esta temporada.

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Plaza se mantuvo fiel a las rotaciones y en Bilbao dijeron basta cuando los 12.000 seguidores del Bizkaia Arena veían la orilla en lontananza (54-54, minuto 28). Creyeron en el milagro, pero zozobraron en medio del fuego cruzado de la artillería blanca. Charles Smith se unió a la fiesta en el último cuarto y puso la guinda a la exhibición previa de Bullock, que en 27 minutos firmó 27 puntos, sin forzar, con sólo 13 tiros a canasta (5 triples y 35 de valoración). Antológico. Por su parte, Smith encadenó 12 puntos en cinco minutos (3 triples y un dos más uno). El Lagun Aro había dado la réplica desde los 6,25 (10 de 24), condición básica para plantarle cara al líder. No bastó, porque la defensa madridista anuló todo lo demás. Weis hizo dos mates de salida, pero de ahí hasta el final los pívots del Lagun Aro añadieron una única canasta en la pintura. El paradigma fue la estrella Rodney White, el del palillo en la boca, que anotó de milagro un contraataque y falló ocho tiros de dos. Topó entre otros con un colosal Venson Hamilton, que en forma marca diferencias atrás (6 tapones) y en la zona rival (5 rebotes ofensivos).

Con el empate a 54, al que se llegó tras un parcial de 0-10 visitante contestado por un 10-0 local, el Madrid asestó el golpe mortal. Un demoledor 2-21 puso fin al duelo: 56-75. Otra muesca en el revólver blanco, aunque, por poner un pero, los pívots ya no aportan los puntos de las primeras jornadas. Los fusileros toman el mando.

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