El jugador español se hace hueco

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Segunda jornada de una Liga marcada en este inicio por las sorpresas y las defensas asfixiantes. Sin máxima entrega, los favoritos sufren y pierden con cualquiera (Winterthur, Unicaja, Pamesa...). Es la temporada de oro del baloncesto español, en la que los Golden Boys aún no han sobresalido. De los ocho triunfadores de Japón que militan en la ACB, sólo Berni (Unicaja) entusiasmó (20 de valoración) el pasado fin de semana. Lo que no ha impedido que la jornada destaque por las grandes actuaciones de otros españoles, mientras Pepu Hernández lo festeja. Dirán que 79 jugadores seleccionables (el 40% del total) en la Liga no es gran cosa. Esta cifra quizá limite la identificación del aficionado con la competición, pero difícilmente lastrará a nuestra Selección.
El acuerdo de cupos (cuatro españoles por plantilla) garantiza el mínimo necesario; a partir de ahí, falta algo de sentido común en los clubes, pero es bueno que cada uno se haga sitio. Sin esa feroz competencia, España nunca se hubiera coronado en un Mundial. Ni Argentina, en unos Juegos. Hasta que sus internacionales no pasaron por la ACB y por la Lega, la albiceleste no dio el gran salto. Aquí aprendieron a pelear por la supervivencia. Como lo hacen ahora Raúl López, San Emeterio, Miso y veteranos como Nacho Rodríguez y Yebra. Y también Rubio, que a sus 15 años suma 35 minutos en dos encuentros. Los grandes siempre asoman la cabeza. Buen ejemplo es el del citado San Emeterio, que descolló el sábado en el Akasvayu de Pesic cuando más difícil lo tenía.



