Macijauskas lanza a Lituania contra España
Italia falló seis tiros libres en los últimos 7 segundos


En un thriller de los de Hollywood, Macijauskas empujó literalmente a Lituania a cuartos de final. Italia era algo favorita, no mucho. Pero qué más da eso ahora, esto es un Mundial y ha dejado de contar. Borrada. Sí cuentan, en cambio, los lituanos, a los que aguarda con hambre España. Asuntos pendientes.
Pequeña en tamaño e historia, pero grande en efectivos y logros. Cuatro millones escasos de habitantes y una cantera inagotable. Lituania es una potencia del baloncesto europeo, pese a que jugó su primer torneo como país independiente hace nada, en 1992, tras la caída de la Unión Soviética. Aquel año ya se subió al podio (bronce) y en el Eurobasket de hace tres se colgó el oro, aniquilando a España en la final. Por ahí andaban el Rey Midas Jasikevicius, la torre Zukauskas (Eurelijus) y alguno más (Stombergas). En Japón no están, pero hay otros; y varios que continúan. Como Macijauskas, determinante.
El duelo al sol entre él y Marco Belinelli -fantástico a sus 20 años- fue para el melenudo lituano, que no escapaba a las críticas. Entró al inicio del último cuarto, con sólo cinco puntos anotados. Su técnico, Antanas Sireika, le mantuvo la confianza. "O él o nadie romperá este partido", parecía decirse en los momentos de apuro. Y acertó. Macijauskas resplandeció. De un fogonazo encadenó doce puntos consecutivos: diez suyos y una canasta regalada a Javtokas. "Lituania wins", gritaban en la grada. 56-66, a 3:50 del final. Tan sólo cinco segundos después: 62-66, tras un parcial de 6-0 que se descifra así: triple de Mordente más tiro libre adicional y robo con canasta de Di Bella en el posterior saque de fondo. Este último, eléctrico base italiano, pasó demasiados minutos en el banco por las personales.
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Belinelli.
Igual que Belinelli, que puso a Italia a dos: 67-69. A siete segundos de la bocina, otra vez la responsabilidad para Belinelli. Dos tiros libres para empatar. Falla uno: 68-69. Falta rápida sobre Kleiza, que marra los dos; rebote de ataque para Songaila y nueva personal. Otros dos libres errados por los lituanos, salvados por Darius Lavrinovic con un palmeo-milagro (68-71). Quedaba encuentro, cinco segundos. Belinelli, a la línea. Agua en sus dos lanzamientos, el segundo adrede. Rebote Italia y el balón para Basile; en el aire, de tres, para empatar y falta. Seis décimas. La presión doblega a Basile, acaba con Italia y coloca a Lituania en el camino de España.



