Mundobasket 2006 | Actualidad

No mande un SMS a Japón, no llegará nunca

Una calle de Japón
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Las modernidades de Japón, sus trenes-bala, sus futuristas aeropuertos, sus aparatos digitales y sobre todo sus precios siderales, esconden ciertas contradicciones bastante esenciales. Pongamos el caso, por ejemplo, de los teléfonos celulares también llamados móviles. De entrada, un aparato normal occidental no le va a servir en Japón. Se necesita activar un celular cuatribanda, de última generación... o comprar y/o alquilar (en los aeropuertos, por ejemplo lo hacen) un teléfono, ya en el mismo Japón. Pero la primera sorpresa llega cuando se revisa el menú del citado aparatito: no te permite mandar ni recibir ningún mensaje SMS, aunque sí e-mails, también hay que decirlo. En un teléfono normal de los que se venden o alquilan en Japón (insisto: normal, normalito, nada del otro mundo), tampoco encontrará el apartado de llamadas perdidas, tal como se entiende en España o Europa: todas las llamadas recibidas y que no han sido respondidas. ¿Puede haber algo peor?. Pues sí, lo hay. El pobre novato que alquila un teléfono móvil en Japón puede palmar mucha pasta (y hablo de mucho, mucho dinero) con las llamadas Wangiri Calls. Éstas son llamadas de un solo toque que por todo rastro dejan un extraño número en la pantalla del teléfono móvil. Si se sucumbe a la tentación y la curiosidad de llamar a ese número que dio el dichoso toque, el incauto será conducido a un número de chat de pago, con las connotaciones que los famosos números de pago españoles tienen, las célebres líneas eróticas o de chateo, por poner algún ejemplo. La factura, en estos casos, seguro que se disparará. No diga que no le hemos avisado desde aquí. Modernidad en Japón... para mayores con reparos.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados