Rakocevic y Milicic encabezan el resurgir serbio
"España no es imbatible en un posible cruce"

Del bochorno ante Nigeria el pasado sábado, al espectáculo de ayer ante Venezuela. En Japón no veremos a la gran Serbia (Yugoslavia) de Mundiales anteriores, pero en los próximos años este joven equipo aspirará a reverdecer laureles, ya sin Montenegro, que ha conseguido la independencia y esta es la última competición internacional donde comparten selección. Con Igor Rakocevic, ex jugador del Real Madrid que ha fichado recientemente por el Tau Vitoria, en plan estelar (21 puntos al descanso y 5/5 en triples al final) y un intensísimo Darko Milicic (18 tantos, 11 rebotes y 6 tapones) asolaron a la vinotinto (90-65). "Nos sacaron de la cancha (10-0)", reconoció luego el técnico Néstor Salazar. "Serbia ha mejorado un 95% respecto al primer día", añadía el venezolano. Un baloncesto veloz, de pases, con pívots móviles y efectivos desde fuera, con penetraciones; el juego total de la escuela yugoslava. Sin embargo, a pesar de la mejoría, a ningún serbio le gustaría cruzarse en octavos con España, "aunque no es imbatible", afirma Milicic. Lo que está claro es que Serbia y Montenegro ha ido mejorando con el paso de los partidos. Mejor evitarlos por si acaso.



