El Museo de la Paz conmovió a los españoles


José Calderón fue uno de los representantes de la Selección en el Peace Memorial Museum de Hiroshima: la evocación de lo que pasó el 6 de agosto de 1945, cuando el bombardero B-29 Enola Gay de la Fuerza Aérea de EE UU, dejó caer sobre esta ciudad una bomba atómica, Little Boy, Muchachito. La explosión nuclear de Little Boy abrasó y aniquiló en el instante a más de 60.000 personas. Con el paso del tiempo, la cifra de muertos sobrepasaría los 140.000.
Dos días después, EE UU lanzaría una nueva bomba sobre Nagasaki, forzando la capitulación incondicional de Japón en la II Guerra Mundial. "Llevamos a cabo el Proyecto Manhattan (nombre codificado de la realización de la bomba atómica) para salvar vidas. De no haberse rendido Japón, en noviembre de 1945 hubiésemos dado la orden de invadir su territorio y se hubiera producido una monstruosa masacre, con incalculable pérdida de vidas". Así justificó Little Boy el presidente de aquel momento, Harry S. Truman.
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Para Calderón, el paseo por el museo fue "algo muy fuerte y duro de ver". "Sobre todo, en el segundo edificio, donde visualizas los efectos de la bomba", añadió.
Calderón, figura en la exhibición española ante Alemania, no deja de admitir que "aunque tenemos muchos jugadores y muchas opciones, Pau Gasol sigue siendo el referente: cualquier equipo en este Campeonato Mundial y fuera de él querría contar con Pau. Intentamos desquiciar a Nowitzki y creo que lo conseguimos. En el segundo tiempo, él ya buscaba el balón como fuera, a toda costa", añadió Calderón, que ha estado trabajando en Toronto para cambiar su mecánica de tiro: "Vamos poco a poco en ese cambio de mecánica, pero creo que lo estamos haciendo bien y los efectos positivos ya se notan", acabó.



