Los chicos del barrio: Puerto Rico y el sueño americano
Debutó EEUU, con tan mala suerte que ganó y no convenció. Les suele pasar cada vez que se cruzan con hermanos de calle y leyenda. Puerto Rico volvió a complicarles la vida. Tanta psicosis con la preparación, la unidad y el sacrificio y al final, ganaron por talento individual. Muy pronto, pero
Puerto Rico no son los cortes de pelo, los tatuajes y los pantalones anchos que a la USA Basketball les falta sí, seguimos echando de menos a Iverson-. Tienen el carácter latino por el que los afroamericanos negociarían. Y además, la calle que a los estadounidenses de nacimiento les da la leyenda.
Los boricuas son tan neoyorquinos como los policias gordos, los taxis amarillos y los vagones plateados de metro. Eso se nota. Cada vez que se cruzan con la selección del país donde viven, van al cuello. Lo hicieron de nuevo y con un juego unidimensional casi la lían.
Nos sirvieron para que empecemos a sacar defectos. Estábamos como locos por ver donde fallan los yankis. Son geniales hasta el punto de que nos olvidamos ayudan mucho las tres cifras de sus contratos de publicidad- que tienen 20 años y de que nunca han conocido el término medio dormir en el suelo o que les pongan la cabeza como un bombo de halagos.
Pero vamos, que tampoco les podemos excusar mucho. Pusieron toda la voluntad del mundo contra el caos boricua y las ganas de todos por verles besar la lona. Hasta el tercer cuarto no rompieron nada. Ahí las diferencias se estiraron a los 20 puntos y el partido parecía roto.
Las conclusiones globales son que deben mejorar la defensa de posiciones exteriores, sobre todo la de los bases, y que deben aprovechar que son más altos y más fuertes.
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Luego, pues nada, que resulta que la selección de LeBron es en la que Melo marca diferencias; que Dwight Howard está en buena senda para evangelizar Japón devoto cristiano este número uno de Draft- y que los boricuas desde hace tiempo nos tienen ganado el cielo.
A buen seguro llevan cuerpo técnico, médico, peluquero, tatuador y grupo de música para sus fiestas de basket.



