Mundobasket 2006 | Selección

Los Tall Blacks, el primer test serio para los de Pepu

Tras el 9-0 de la preparación, por fin llega el estreno oficial

<b>NO PUDO ENTRENARSE. </b>Reyes no pudo ejercitarse por la contractura.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

En un escenario casi de invierno nuclear, la cola de un tifón descarga sobre Hiroshima. Y el B-29 llamado España aterriza en el Hiroshima Green Arena sobre el amplio lomo de Nueva Zelanda. ¿Subirá España al Monte de los Cedros llamado podio? Frases escogidas. Pepu Hernández, seleccionador: "Agradezco la euforia. Es imposible que Pau Gasol no tenga protagonismo en este equipo. Necesitamos que Pau aparezca, pero sólo Pau, no: sin dependencias". Pau Gasol, protagonista: "Subir al podio ya sería un momento de gloria. Creo que lo mejor está por llegar. El mejor momento nuestro, y el mío en particular. Pero ahora tenemos que demostrarlo".

Perímetro ancho.

En la habitación de la planta 11 del Hiroshima Prince Hotel que comparten Pau y Navarro está localizado uno de los controles de a bordo. Pero sí que ahora toca demostrarlo. Ante los kiwis o Tall Blacks de Nueva Zelanda, roqueños, ásperos, el 9-0 de la preparación no es ya más que recuerdo, anécdota. Nueva Zelanda perdió en Atenas ante una España brillante, pero fue un intercambio de golpes (88-84). Sus extraños jugadores de perímetro son casi más anchos que altos, piliers de rugby: lo han jugado casi todos ellos. Si ven a Pero Cameron, maorí que lo mismo tira triples que va al choque con Garbajosa, recordarán a aquella máquina: Jonah Lomu. Cameron no es tanta maravilla como Lomu. Es redondito, algo menos maorí que Jonah y mete triples, que es lo que aquí importa realmente. El ágil base Mark Dickel, a quien pillaron con marihuana, ha cumplido una suspensión mínima, y aquí va a volar, seguido por los ojos de los controladores, y, se supone, de los españoles. Si son lo bastante rápidos...

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Mientras, España tiene un problemilla que puede ser un poco quebradero de cabeza ante esta arisca, oscura banda de las Antípodas: Felipe Reyes tiene rígido el lado izquierdo del tronco, entre el cuello y el hombro. Una contractura. Tieso. Se retiró del entrenamiento en el calentamiento, no siguió y sólo respondía a las preguntas sobre su estado girándose por el lado derecho. "Estas cosillas se le agudizan a Felipe cada vez que viene un partido importante, pero luego se le quitan", avanza el seleccionador con una tranquilidad que esconde cierta inquietud. Mejor así, porque Cameron no va a perdonar una. Como Nowitzki y los suyos, como los japoneses del croata Zeljko Pavlicevic, panameños, angoleños y demás compaña agrupada en una punta de la Bahía de Hiroshima.

Y aquí estamos, en esa punta de la Bahía de Hiroshima, entre el tifón y los recuerdos de la monumental masacre atómica ocurrida ahora hace 61 años: lo que Estados Unidos conoció como el "Proyecto Manhattan" y en esta ciudad dejó 140 o 150.000 muertos, más miles de cadáveres ambulantes. Fue obra de la bomba "Little Boy", muchachito. Se diría que hasta la vegetación tiene un miasma radiactivo. Se espera que cuando los rivales de España pongan el contador "Geiger" a funcionar, vayan y se metan en el refugio, como si se les viniera encima el "Proyecto Manhattan". Pero España es el Sol Naciente. Lleva razón Pau Gasol: toca demostrarlo.

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