Giannakis impone su sello indomable en los griegos

En su época de jugador Giannakis era un base aguerrido y de calidad, el tipo que al lado de Gallis hizo historia para Grecia. Ahora, como entrenador, Panagiotis se comporta desde el banquillo con la misma intensidad que tenía como jugador: tiene a su plantel en un puño porque su prestigio le permite sobrevolar por encima de las estrellas, y estas le hacen caso. Y Grecia, entrenada y en conjunto, no es una selección vulgar: tiene fortaleza para meterse en cualquier guerra y salir victoriosa. Domina el ritmo de los partidos a los que impone tiempos cansinos que acaban por desesperar a los rivales. Grecia tiene la paciencia de quien juega sin presión, y cuando menos se espera da el zarpazo. Spanoulis, por aquello de estar en la NBA, es la figura, con Fotsis, Schortsianitis, Dikoudis, Kakiouzis...



