España tumbó a Angola cuando empezó a correr
La Selección española sumó su tercer triunfo en la fase de preparación para el Mundial de Japón. Angola hizo daño con el rebote ofensivo, pero en la segunda parte, los de Pepu Hernández resolvieron con rápidas transiciones.


No haré mención en toda la crónica a la humillante derrota de España ante Angola en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Lo prometo. Estamos en 2006 y lo que ahora toca es ver cómo prepara la Selección española el inminente Mundial de Japón. Quedan menos de tres semanas (19 de agosto) y seis amistosos para poner a punto la máquina. Y ayer, tras los dos paseos chinos, hubo que resolver alguna que otra ecuación para firmar una nueva victoria. Por ejemplo, cómo doblegar a un rival eminentemente físico como lo es Angola.
En los dos primeros cuartos, España no supo cómo cerrar el rebote defensivo y el rival gozó de segundas opciones. Tras la charla en el vestuario, el portalón quedó en gatera y el rebote cayó de nuestro lado. Fue entonces cuando los de Pepu Hernández disfrutaron y abrieron un marcador que al término del primer (24-18) y el segundo cuarto (44-37) arrojaba dudas sobre nuestra estadística.
En lo que no parece haber dudas es en el quinteto estrella que Pepu tiene en mente. Ayer, de nuevo Calderón, Navarro, Jiménez, Garbajosa y Gasol -si no precisamos, hablamos de Pau- formaron de inicio, algo que ya ocurrió en el primer partido ante China. Sólo el sábado, en el segundo test asiático, Rudy Fernández entró en lugar de la Bomba.
Cabezas, bien.
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A España le costaba correr y ahí no se encuentra cómoda. Cipriano y Mingas engordaban su estadística y fue con la entrada de Cabezas cuando la cosa se agitó. El base de Unicaja hace fácil lo difícil y ayer dio una nueva muestra. Por ejemplo, colocando un tapón al base rival o jugando al ratón y al gato con los pívots angoleños para doblar finalmente el balón en el triple libre de marca de Rudy. Él fue el artífice del despertar español en el final del primer tiempo, mientras que Sergio Rodríguez, nuestro nuevo blazer, lo fue en el arranque del segundoe. A Sergio sólo le pedimos una cosa: que se suelte, que juegue con el balón como si estuviera en una cancha de su barrio. Así lo hizo en la primera ocasión en que tuvo tiro -un triple- o acto seguido, cuando tras bote por la espalda asistió para la bandejita de Navarro. Al talento no hay que ponerle coto y Pepu es quien mejor lo sabe, así que podemos dormir a pierna suelta.
Y por fin, como si de un guión escrito por nuestros bases se tratara, llegamos al epílogo de Calderón, al que la NBA ha terminado de cuajar. Bien en la dirección, bien cara al aro. Y una roca en el cuerpo a cuerpo. Angola siguió poniendo músculo -y a Joaquim Gomes- y el criterio de nuestros bases encontró respuesta en sus compañeros, con Pau Gasol y Felipe Reyes a la cabeza. Y así se llegó al 97-73 final. Lo conseguí: del K.O. olímpico del 92, nada de nada. Ha caducado. No hay que mirar al pasado cuando tenemos una Selección que sólo se conjuga en futuro.



