Sergio jugará en los Blazers de Martín, Petrovic y Sabonis
Phoenix (27º) cedió sus derechos


Las cuatro y cuarto de la madrugada es buena hora para empezar esta historia. Es justo cuando a Sergio Rodríguez se le abrieron los ojos como platos al ver que su futuro NBA ya está aquí. Phoenix lo eligió con el número 27 del draft y lo traspasó a Portland. El tormento, el sudor frío al ver que Kings, Cavaliers o Lakers -equipos interesados en el base canario del Estudiantes- no le elegían, ya había pasado. Sergio podía brindar con sus padres, Sergio y Puchi, su hermano Javi (de la Selección española Sub-13) y sus representantes Arturo Ortega y José Ortiz. Portland es su destino. Comienza la aventura.
Pero la noche no fue tranquila. Arrancó a la 1:34 con el pelotazo del italiano Andrea Bargnani, primer europeo en la historia en ser número 1 del draft. Toronto cumplía un guión que luego se traspapeló. Por ejemplo con Rudy Gay y Marcus Williams, a quienes el tic-tac del reloj (cada equipo tenía cinco minutos para elegir) les llevó a la taquicardia. El alero cayó al octavo puesto (Rockets) y el base al 22º (Nets).
Con el 11.
La tensión volaba del Madison Square Garden a Madrid, donde Sergio resoplaba viendo cómo los bases seguían sin entrar en escena. Y al borde de las cuatro, empezó el goteo. Douby, Rondo, Lowry, Brown, Farmar y... nuestro Sergio. Tocaba respirar, recibir los besos de la familia y las llamadas de los amigos: Gasol, Garbajosa, Bueno, Iturbe, Rudy...
Los Trail Blazers tenían el número 30, pero compraron la elección a Phoenix porque temían que alguien les birlase esa joya de base que rivalizará con Steve Blake y Dan Dickau. Ya lo tienen. Ahora toca que Sergio florezca en ese Rose Garden por el que ya pasaron Martín, Petrovic o Sabonis. El lituano llevaba el 11 que ahora quiere Sergio. Su número en el Estu. La magia de ese dorsal queda en buenas manos.
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Rodríguez "La noche más intensa de mi vida"
"Estaba impaciente porque el draft avanzaba y no salían bases. Cuando los Cavaliers y los Lakers no me eligieron, empecé a preocuparme. Afortunadamente, Phoenix lo hizo y respiré tranquilo. Portland es un buen destino, porque creo que voy a tener minutos. Agradezco a Estudiantes su apoyo y su comprensión. Allí he pasado tres años maravillosos. He aprendido con gente como Azofra, un lujo como jugador y como persona. Ahora llegan nuevos retos, aunque por el momento el primer objetivo es el Mundial, al que la Selección española acude con toda la ambición del mundo. Aunque antes que todo eso tendré que descansar algo. Sólo he podido dormir una hora. Ha sido la noche más intensa de mi vida".



