Sinanovic hace creer al Real Madrid en el milagro
La aparición del gigante bosnio da fuerzas a los blancos


El 28 de enero de 2000 un jugador espigado y flacucho llamado Pau Gasol hacía su aparición estelar en la ACB, en cuartos de final de la Copa ante el Madrid. Había debutado un año antes, pero sin hacer ruido. Aquel día Gasol explotó en un partido grande. Firmó 10 puntos en 4 minutos (15 y 7 rebotes en total) y aniquiló con sus talla y movilidad a los Djordjevic, Herreros y compañía. Nacía una estrella.
Noticias relacionadas
Desde entonces ninguna promesa había impactado como él, capaz de cambiar el signo de un duelo sólo con su presencia. Nadie hasta el pasado viernes, hasta la aparición del bosnio Nedzad Sinanovic (2,22 m y 23 años), una torre del calibre de Sabonis. No decimos que Sinanovic sea el nuevo Gasol ni el nuevo Sabas, no adelantamos el futuro, sólo comparamos su irrupción con la de Pau. En seis años no se había visto nada igual. Sinanovic entró en el Palau con el Real Madrid moribundo y lo resucitó tres veces, al tiempo que el Barça se encogía bajo sus enormes brazos. Anotó 11 puntos y cogió 8 rebotes, pero lo mejor no fueron sus números. Por una vez el Madrid se sintió superior físicamente. El bosnio aterrorizó a todo el ataque azulgrana plantado en medio de una defensa zonal. A su lado Felipe Reyes se puso las botas y un Bullock genial le dio respaldo exterior. El Madrid acertó en los triples por primera vez en la serie y empezó a creer en el milagro, al menos, en que es capaz de empatar hoy a dos, con el permiso de los árbitros, claro. "Si pitan bien, tendremos opciones", ha dicho Bullock.
Por cierto, al día siguiente de su exhibición, Gasol no brilló. ¿Y Sinanovic hoy? A ver.



