Final Four | CSKA Moscú 73 - Maccabi T. A. 69

Papalukas, el zar de Praga

Treinta y cinco años después de su último título continental (Amberes, 1971) el CSKA volvió a coronarse campeón de la Euroliga, destronando al ganador de las dos ediciones precedentes, Maccabi Tel Aviv. Tercer éxito de Ettore Messina, que ya ganó dos trofeos con el Virtus Bolonia.

<b>CAMPEONES POR PERSISTENCIA. </b>Después de tres presencias fallidas en la Final Four, los moscovitas del CSKA se llevaron el triunfo a su país.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
Actualizado a

La pancarta que hace unas semanas decoraba el Yad Eliahu de Tel Aviv con el lema "Madrid, c., saluda al campeón" pueden ir haciéndola trocitos. Y tirarlos todos ellos en una papelera bien grande. El Maccabi ya no es campeón de Europa. Ese honor corresponde desde ayer al CSKA de Moscú, en el que Ettore Messina (primer año en el club) ha obrado el milagro de dar el título a un equipo que en las tres Final Four anteriores tuvo que volverse a Moscú con la cabeza gacha.

Alguien pensará que entre Papalukas y yo hay algo. Porque aposté por él como el jugador a vigilar en la previa de la semifinal con el Barça, porque tras el partido lo elogié y porque ahora vuelvo a hablar de él para resumir el éxito del CSKA. Es el mejor base de Europa, así lo ha elegido la Euroliga. Pero su verdadero plus es su carácter, eso que la estadística no ve. Ayer, el griego, de nuevo en el banquillo de inicio, entró en juego para enfriar el intimidatorio arranque del Maccabi, que con 7-0 volvía aún más loca a su enloquecida afición (más de 10.000 aficionados amarillos ayer en el Sazka Arena de Praga).

Los tiros de John Holden, el ruso de Pittsburgh, Ohio, y Vanterpool obligaron a Pini Gershon a ordenar una zona que apenas mantuvo un par de jugadas. Savrasenko intimidaba y un triple de Langdon daba la primera ventaja a los rusos (12-11, a 2:55 para el final del primer cuarto). Tony Parker acertó con un triple, pero no andaba fino. El único que lo hacía en el Maccabi era un secundario, Arnold, y así se llegaba al descanso con cinco puntos a favor del CSKA (35-30). En la segunda parte los rusos estiraron y estiraron su ventaja, que en ocasiones llegó a superar los diez puntos (44-33). Burstein y Penney, con dos triples, despertaban al Maccabi, que llegó a dar la vuelta al partido con un triple de Willie Solomon (56-58).

Pero aún quedaba que Smodis se convirtiera en el todo terreno que su percha apunta, que la zona de Messina (3-0 en los duelos con Gershon) se le atragantara al MVP de la Euroliga, Anthony Parker, y que Papalukas demostrara que toda la sangre que tiene para "matar" al rival se convierte en horchata cuando hay que decidir el partido y la hinchada rival se acuerda de tu madre. Fue el jugador que acabó la final con una mayor valoración (28). Y al que le hicieron más faltas (6). Y el que dio más asistencias (7). Y el que volvió a simular que se cortaba la yugular para dejar claro que el partido había muerto y, ya en el túnel de vestuarios, me dio un abrazo y me gritó: "Ya te dije el jueves que ésta era la mía". Y lo fue. Tras cuatro Final Four consecutivas, Theodoros, el zar de Praga, ya tiene premio.

El base del CSKA se llevó el MVP

Esta temporada será difícil de olvidar para Theodoros Papalukas, el genial base griego regresó al CSKA con la medalla de oro del Europeo de selecciones colgada del cuello. Eso ocurrió en septiembre. Ayer se colgó la de campeón de la Euroliga y de paso fue elegido jugador más valioso de la Final Four, tras su espectacular demostración de poderío ante el Maccabi en el encuentro de anoche.

Gherson "Ya tenía decidido irme"

"El CSKA realizó una extraordinaria defensa, motivó que hiciéramos tiros muy forzados y ganaron el honor de ser campeones. Son jugadores de primera a las órdenes de un gran entrenador. Yo me retiro. La decisión estaba tomada antes de la final. Necesito un respiro. Seis años en el Maccabi son como 15 en otro sitio".

Noticias relacionadas

Messina "Mis jugadores, soberbios"

"Estoy muy orgulloso de mis jugadores, porque el Maccabi nos ha exigido el máximo. Técnicamente estuvieron sobresalientes. Y en concentración, soberbios. Debo recordar a toda la gente que ha trabajado en el CSKA para traer el título 35 años después. Se lo dedico especialmente a mi esposa". CANCHA: Sazka Arena (Praga); 16.805 espect.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados