Y Dios bajó a la Tierra
Ayer se cumplieron 20 años exactos de que, en el desaparecido Boston Garden, Michael Jordan cosió con 63 puntos a los Boston Celtics de Larry Bird e impuso el vigente récord de anotación en los playoffs de la NBA. Boston ganó el partido, pero Bird comparó a Jordan con Dios.Michael Jordan dio nombre a las zapatillas más famosas de la historia. Todos los chavales han deseado tener unas Nike AJ, protagonistas en películas de Spike Lee o en vídeos de raperos.


El 19 de abril de 1986, Danny Ainge, hoy jefe de operaciones de los Boston Celtics y entonces base-escolta de Boston, quedó para unos hoyos de golf con Michael Jordan, en Brookline, un suburbio chic de Boston. Jordan estaba allí porque dos días antes, el 17, los Celtics de Ainge, Bird, Parish y McHale habían ganado a los Bulls por 123-104 el primer partido de su ronda inicial de los playoffs NBA de 1986.
El día del 1-0, los formidables Celtics, el mejor equipo del año en la NBA, habían detenido a Jordan en 49 puntos. Michael había clasificado milagrosamente a los Bulls para los playoffs contra la opinión de la directiva de Chicago, que prefería ir a un buen puesto del draft y reservar a Jordan, parado casi toda la temporada 85-86 por una fractura en el pie: pero Michael tenía 23 años...
Reto.
El 20 de abril, domingo soleado, era el segundo partido Celtics-Bulls: una de la tarde en el Boston Garden, televisado por la CBS para todo el país. "Mañana os voy a meter más de 50 puntos y os vamos a ganar", dijo Jordan a Ainge, al salir al campo de Brookline, el sábado. MJ no dijo exactamente "ganar", sino "kick some ass". Tiene relación con patear cierta parte del cuerpo: no a los Boston Celtics, se suponía.
Ainge replicó: "Mañana te tenemos una sorpresa. DJ (Dennis Johnson, el base All-Star de aquellos Celtics, el mejor defensor de la NBA, 1.95), ha pedido personalmente ocuparse de ti. Tú y yo sabemos lo que eso supone". Estaba claro lo que suponía para Jordan: un reto. Vivía, vive para eso.
Y el domingo 20 de abril en el Garden, una llamarada roja descargó sobre los Celtics, a los que salvó su prodigiosa consistencia. Fue el duelo descarnado de una sola maravilla, Air Jordan, contra el mejor equipo de la NBA.
Y el gran equipo resistió a la maravilla aérea.
En un combate titánico que atravesó dos prórrogas, los Celtics perdieron a cuatro jugadores por seis faltas: defensores de Jordan y hombres altos que caían en las ayudas a bases y aleros ante los vuelos del 23 rojo, un diluvio de fuego: 22 canastas (sin triples) y 19 tiros libres de Michael. La estampida de los Bulls, ante el orgullo de los Celtics: Bird destilaba 36 puntos. Y un tiro de Jordan empataba el duelo en el tiempo reglamentario. Prórroga I. Ainge: "Era tan bueno que te quedabas mirándolo".
Michael disputó 53 de los 58 minutos de juego. En la primera prórroga, con el partido empatado, pero tras 48 minutos en acción, falló un tiro aclarado, entre un silencio sepulcral: esa canasta era el triunfo de los Bulls. "Cuando le vi tirar solo, dije: It's over, se ha acabado", revelaría Bird. No...
En la segunda prolongación, en suspensiones limpias sobre McHale y Parish, Air Jordan empató primero y batió después la plusmarca de 61 puntos que Elgin Baylor (Lakers) mantenía desde 1962 como récord de playoff. Al fin, mandó la ley de los Celtics, de paso para su último título: 135-131. 2-0. Jordan, 63 puntos. Pero perdió.
En vestuarios, cuando vio la estadística, Bird dijo: "No creía que nadie pudiera hacer esto: no contra los Celtics en el Boston Garden. Creo que hoy, aquí era Dios disfrazado de Michael Jordan". Hoy: hace 20 años.
Lo que dijo la cátedra de la NBa:
"Los Celtics sobreviven al récord de Jordan"
En The New York Times, Sam Goldaper, una de sus firmas más ilustres en la NBA, contó así el acontecimiento, el 21-4-1986: "Jordan anota 63 en una derrota (...) Vino (a Boston), anotó pero no conquistó. El excitante escolta de los Chicago Bulls anotó 63 puntos, récord de playoff, dos más que la marca de Elgin Baylor, de Los Angeles Lakers, el 14 de abril de 1962, en las series finales contra los Celtics. Pero las heroicidades de Jordan, que jugó 53 de los 58 minutos en un partido de dos prórrogas, anotando 22 de 41 tiros de campo, no bastaron. Los Celtics sobrevivieron con una victoria por 135-131 que les da ventaja por 2-0 en la primera ronda".
"Michael Jordan anota 63, pero en una derrota"
Dick Stockton
DJ, el gran base californiano All-Star de Boston Celtics (1.95), tuvo la mayor responsabilidad en la defensa de MJ. Nada pudo hacer. Al final, dijo: "Como se ha podido ver, nadie puede defenderle".
K. C. Jones
El legendario pívot que ganó títulos en UCLA y Portland fue uno de los cuatro eliminados. Jordan se lo recordaba personalmente cuando Walton, como comentarista, le preguntaba por ese día.
Bill Walton
Ex jugador de los Celtics, en 1985-86 era el entrenador de un equipazo que acabó ganando el anillo. "Lo que hizo Michael nos deparó el primer vistazo al futuro inmediato. Y fue para asustarse".
Dennis Johnson
Comentó el partido para la CBS, que tenía la NBA. Dijo: "Lo que parecía un tranquilo mediodía de domingo en Boston, evolucionó hacia algo tan extraordinario que daban ganas de guardar silencio".
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Larry Bird
El número 33 de los Celtics cerró aquel partido con 36 puntos y un importante triunfo, pero lo que quedó para el recuerdo fue su famosa frase en vestuarios, en la que comparó a Jordan con Dios.



