Popovich y Johnson


Popovich iría con Gasol
Pregunta. Entre Gregg Popovich y Avery Johnson, ¿qué entrenador convendría más para la elección de Pau Gasol como uno de los jugadores del equipo de la Conferencia Oeste? Respuesta: sin dudarlo, Gregg Popovich, el vicepresidente ejecutivo de baloncesto y entrenador-jefe de los San Antonio Spurs: para los olvidadizos, vigentes campeones de la NBA y actuales líderes del Oeste.
De Popovich se dicen ciertas cosas, pero se suele ignorar que, bajo su dirección y desde la llegada del fenomenal Tim Duncan, los Spurs han ganado tres títulos de la NBA. Gregg es un oficial de la Fuerza Aérea, especializado en asuntos soviéticos y que, por esa razón, viajó mucho en los años 70 a la antigua URSS y a los países de Europa del Este: el viejo Telón de Acero. Llegó al cuadro técnico de los Spurs en 1988, a las órdenes de Larry Brown. En 1996, cuando asumió la dirección técnica del equipo, adornó el vestuario del Alamo Dome, en San Antonio, con estas tres palabras en rótulos gigantescos: "Unidad, Respeto, Dignidad".
Como entrenador-jefe de los Spurs, y como ayudante de Larry Brown en la selección de EE UU que jugó en Atenas 2004, Popovich ha sufrido en sus carnes el impacto de Gasol. En Atenas, los estadounidenses y su equipo técnico apearon a España, pero no pudieron impedir un monstruoso partido de Gasol. Esta temporada, los Spurs han ganado dos veces a los Grizzlies, pero Gasol anotó 26 puntos en un partido, y 25 en el otro, siempre los mejores números de Memphis. Popovich sabe quién es Gasol. Lo querría en su equipo.
Avery: su hombre es Dirk
Por carácter y agresividad, el base Avery Johnson (1.80 escasos) era conocido en San Antonio como "El General de los Spurs". A mediados de los 90, Dennis Rodman testificó y relató algunas riñas violentas de vestuario entre el guerrero Avery y un gigante tan suavón como David Robinson. Rodman cargaba contra Robinson y apostaba por Avery, que tiene un anillo de campeón con los Spurs, el de 1999, ése de temporada parcial al que Phil Jackson le pone un asterisco
En octubre de 2004, sin cumplir 40 años, el pequeño general saltó de sus últimos coletazos en la pista, ya con los Dallas Mavericks, al banquillo titular del American Airlines Arena de Dallas. Don Nelson renunció a seguir dirigiendo a los Mavericks y a recibir sofocones de parte del histriónico propietario Mark Cuban. Y llegó la hora de Avery, que blindó su criterio con expertos técnicos como Del Harris (ex Lakers, seleccionador de China) y la ex estrella Rolando Blackman. Pero, a un lado las cositas de Cuban, la gran estrella de Dallas no es la Estrella de Texas, no: es Dirk Nowitzki: tan alemán.
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Por esa razón tan alemana, y tan de Dallas a la vez, si Avery Johnson dirigiera al equipo del Oeste, Gasol tendría algún problema. El mejor partido de Pau en esta temporada fue en Dallas, el 26 de noviembre: una proeza de 36 puntos y 15 rebotes que dio un triunfo monumental a Memphis.
Pero Johnson, por mucho general que sea, no es el generalísimo en el Dallas de Cuban y de Dirk Nowitzki. Allí cayó el presidente John Fitzgerald Kennedy. Avery no quiere ser otra víctima ilustre. Su estrella es Dirk Nowitzki. ¿Qué haría usted, forastero? .



