Una mala primera parte tumba al Estudiantes
El equipo colegial resistió los siete primeros minutos antes de sufrir un auténtico aluvión de canastas por parte, sobre todo, del perímetro búlgaro.

Una laguna de juego entre los dos primeros cuartos de partido condenó al Estudiantes en la pista del Lukoil Academic, con el que llegó a perder por quince puntos y acabó luchando a uno de diferencia para firmar otro marcador apretado frente a los búlgaros que descuelga a los hombres del Ramiro de Maeztu a falta de cuatro jornadas para el final de la primera fase de la Copa ULEB.
El equipo colegial resistió los siete primeros minutos antes de sufrir un auténtico aluvión de canastas por parte, sobre todo, del perímetro búlgaro. El estadounidense Will McDonald estableció la última ventaja española cuando aún no había acabado el primer cuarto y (16-17) las dificultades defensivas que acusaba el Estudiantes ya saltaban a la vista.
Nacho Azofra cargaba con la segunda falta poco después y Andrés Miso con la tercera. Mientras tanto, Giorgi Cekovski y el estadounidense Lamont Jones empezaban a hinchar una estadística demoledora, en especial el primero, que permitió vivir a los locales con gran tranquilidad hasta el resurgir estudiantil de la última fase.
El base norteamericano y el escolta acabaron el primer tramo con nueve y ocho puntos por cabeza y el conjunto búlgaro, tras sendos parciales de 4-0 (21-17) y 7-0 separados por una cesta de Sergio Rodríguez, cedía nueve puntos de diferencia al término del corte inicial (28-19).
Los problemas defensivos y el acierto de los lanzadores locales daban alas a la escuadra de Konstantin Papazov, que no se detuvo ahí. En el arranque del segundo periodo firmó otra serie de fuego. Cekovski todavía no había errado un solo tiro. Con el marcador en 35-19 (m.13) había anotado quince tantos con cuatro de cuatro en tiros dobles, dos de dos en triples y uno de uno en lanzamientos libres.
La tanda búlgara se alargó hasta 36-19. El Estudiantes, aferrado a McDonald y a Iker Iturbe, consiguió frenar el ataque local, aunque sólo momentáneamente. Jones, el hombre que anotó la canasta de la victoria para el Lukoil en el último segundo del partido disputado en Madrid tomó el relevo de Cekovski y la brecha volvió a estirarse.
El estadounidense cerró el primer tiempo con diecinueve puntos y su compañero de equipo con dieciocho. El campeón búlgaro, gracias a ellos, con quince tantos de margen para afrontar la segunda mitad (53-38).
Iturbe, que a los 21 minutos sumaba dieciséis puntos, era casi infalible (dos de dos en cestas dobles y cuatro de cinco en triples), pero el bombardeo búlgaro fagocitaba el acierto del vitoriano y sostenía al Lukoil a larga distancia con los réditos obtenidos entre el final del primer cuarto y el principio del segundo.
El Estudiantes, no obstante, logró rebajar la ventaja local por debajo de los diez puntos con un parcial de 0-7 culminado con un triple de Carlos Jiménez en la reanudación (59-50). Pese a todo y a que Jones y Cekovski desaparecieron del ataque, el campeón búlgaro reaccionó de inmediato, con la misma facilidad que había demostrado antes, salió indemne del repunte rival (71-56 m.28).
Noticias relacionadas
De todos modos, Jones aún tenía cosas que decir. El base vio aro de nuevo, palió un repentino bloqueo anotador de los suyos y el equipo de Sofía, que también ganaba la partida debajo de los aros sin prestar atención al tremendo esfuerzo reboteador de Williams y Jiménez, entró con once de diferencia en los seis minutos finales (74-63) y sin sospechar lo que le esperaba.
El Estudiantes recuperó casi todo el terreno perdido a golpe de tiro libre y triple en su mejor versión de toda la tarde (78-77 m.37). Pero cuando mejor se sentía, todo el acierto desde la línea de personal que había exhibido para echarse encima de los centroeuropeos le dio la espalda. Un 85-83 firmado por Nacho Azofra marcó la caída de los colegiales, que sufrieron la peor parte de la lotería final.



