El Real Madrid empuja al Estu a la última posición
Tomas y la defensa blanca acabaron con la resistencia colegial. En el cuarto final, el Madrid decidió con un parcial de 14-0.


El derby del morbo concluyó con triunfo blanco labrado en una gran defensa en el último cuarto y con escaso protagonismo de Carlos Jiménez. La pimienta la pusieron Orenga con sus protestas y Hamilton con sus tapones. El alero estudiantil acabó en sus números habituales en estos duelos (14 de valoración) y no se hizo notar. En la grada tampoco. No fue motivo de pugna entre madridistas y dementes. Los blancos le ovacionaron, los azules se acordaron más de Felipe Reyes una vez retirado Alberto Herreros. Los antiguos iconos a los que vituperar aún le ganan por la mano a Jiménez.
La paliza del Madrid a su rival en el último periodo enmascara la igualdad previa. Esconde minutos de angustia de los de Maljkovic (nefastos en el tiro) ante el buen trabajo colegial. El Estu mandaba y sólo el talento de una estrella en ciernes, Marko Tomas, sostenía a los locales. El croata lo bordó en los tres primeros cuartos. Bien en defensa y en rebote, deslumbró con sus penetraciones. Imparable ya con apenas 20 años.
Tomas neutralizó un marcador de 9-17 tras una salida en tromba de los del Ramiro, con Antonio Bueno muy motivado ante su antiguo equipo. La remontada llegó (22-18) y se esfumó con una jugada de seis puntos del Adecco Estudiantes: triple de Jiménez, falta de Sonko y triple de Iturbe. Los visitantes recuperaron la iniciativa para no perderla hasta mediado el tercer cuarto, cuando un forcejeo por un balón destapó la caja de los truenos. Hervelle cayó sobre Azofra inmovilizándole y éste se lo quitó de encima a empujones (Iturbe, a la vez, recibía un golpe en la cabeza y ya no volvería a jugar. Tras el partido fue examinado en un hospital). Los árbitros señalaron antideportiva al base (-12 de valoración) y Orenga estalló en la banda y el público en la grada contra él. El técnico se libró de la técnica por poco. Tensó su postura de fuerza y su equipo seguía en pie, intercambiando golpes de tú a tú como buen peleador. Sin embargo, minutos después caía a plomo, fulminado sobre el parqué de Vistalegre.
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Asalto final.
En el último round (58-55) Maljkovic apostó por una agresiva zona 2-3 con Hamilton acorazando el aro y taponando sin tregua al enemigo. El golpe táctico tumbó al Estu. El parcial de 14-0 convirtió un duelo de máxima tensión en un cómodo paseo madridista, en el que Felipe Reyes dominó los tableros y Rakocevic apuntilló en ataque. Enfrente, el Estudiantes sólo falló en ese asalto postrero. Nadó con estilo para morir en la orilla. Seis derrotas en siete partidos y otra vez colista. El sábado le aguarda sin tiempo para boquear un amenazante Pamesa.



