El Madrid fulmina al Estu en un derby muy caliente
Gelabale y Bullock guían al Real Madrid a un contundente triunfo (92-70) en el Torneo de la Comunidad. Primer título para el equipo de Maljkovic, en el que Felipe Reyes se estrenó como capitán recogiendo el trofeo. Hervelle cayó conmocionado por un codazo de Vidaurreta.


La esencia del derby derrotó al culebrón Carlos Jiménez. El protagonismo previo del alero se diluyó como un azucarillo antes del partido. Recibió silbidos de la Demencia a su salida a la pista y gritos de 3,6 (en referencia a su cláusula de rescisión), pero poco más. Jiménez pasó casi inadvertido en la grada y careció de trascendencia en el juego.
Los aficionados presentes en Pinto -mayoría de madridistas- se volcaron con el baloncesto. Torneo de la galleta o no, como diría aquel, había un título con rivalidad creciente por decidir: el de mejor equipo de la Comunidad de Madrid. Ganaron los blancos con oposición colegial de inicio y exhibiéndose después, aunque les costó caro el triunfo. A un minuto para el final del tercer cuarto, el belga Axel Hervelle cayó fulminado al suelo tras un codazo de Vidaurreta, que le dejó atontado, con medio conocimiento allí y medio allá, y un ojo a la virulé. Su presencia el domingo en Girona en el arranque de la Liga es una incógnita. Más improbable es aún la de Rakocevic (en la Supercopa sufrió una rotura fibrilar en la pierna derecha). Al menos, Sonko sí reapareció ayer.
La lesión de Hervelle no se produjo en un lance aislado. Fue el colofón a varios roces subidos de tono que los árbitros no atajaron a tiempo. Azofra y Hervelle anduvieron a la gresca en el segundo cuarto. Pique continuo entre Sinanovic y Bueno. Tú me clavas el codo, yo te pongo la zancadilla. Con la bocina de final de partido, ambos cayeron al suelo víctimas de un nuevo enganchón. Fue el epílogo de un riña tragicómica.
Pareja letal.
Gelabale, designado mejor jugador del torneo, y Bullock se olvidaron de guerrear (al menos hasta que acabó el partido) y se dedicaron a jugar. Y de qué manera. Partido antológico el de ambos. Bullock dirigió y tiró lo justo, aun así firmó 26 puntos. Sin inmutarse. Dos triples suyos hicieron añicos el marcador: 75-60. Antes, en el tercer cuarto, el Madrid ya planeaba agarrado a los tobillos voladores de Gelabale. La circulación blanca fue letal, su defensa, incluida la zona, inabordable para el Estu. El único pero, la falta de acierto en el lanzamiento de tres puntos hasta el último cuarto.
Enfrente, el Adecco Estudiantes aguantaba mientras podía. Mientras duró la inspiración de Sergio Rodríguez (40-38), mientras el Madrid no le ahogó en defensa... Algo chirriaba en el equipo colegial: Jiménez e Iturbe deambulaban fuera del grupo. Sus compañeros batallaban, a veces con dureza, ellos se dedicaban a la intendencia, alejados del frente. Y Suárez quemaba su talento en el banquillo. ¿Y McDonald? Inconstante, martillo pilón sólo a ratos. El vendaval blanco hizo trizas al rival.
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Hace un año el duelo acabó con una tangana
Boza Maljkovic, bastante enfadado tras el partido, no quiso hacer declaraciones por considerar que el arbitraje había dejado impune algunas acciones duras del equipo colegial. Hace un año, Maljkovic también cargó contra los colegiados en el derby que abría la Liga. Entonces, la tensión del partido desembocó en una tangana iniciada por Sonko y Jasen, en la que Herreros recibió una patada en el pecho de Rubén Garcés. Por lo visto ayer, los derbis siguen en ebullición.



