Rafer Alston: la 'china' de la que se libró Calderón
Su marcha facilita su titularidad


Ha sido llegar José Manuel Calderón y marcharse Rafer Alston. ¿Casualidad? En Toronto Raptors todo se justifica con un simple "necesidades del equipo". Nadie quiere dar pábulo a los rumores que desde hace días apuntaban la salida del controvertido base, que la pasada temporada protagonizó más de una polémica en la franquicia canadiense.
Alston se va a Houston y en su lugar aterriza Mike James, un journeyman como dicen los americanos, es decir, un trotamundos con la etiqueta de "disciplinado" marcada en la frente. "La actitud de Rafer ha sido fantástica; trabajó y aprendió mucho en el último año", afirmaba ayer Rob Babcok, general manager de los Raptors, el culpable de que Calderón esté en el equipo.
Su frase es diplomática, pero poco más. La de Sam Mitchell, entrenador del equipo, es más reveladora: "Mike James es un jugador positivo". Ése es un adjetivo que no cuadra con Alston, quien amenazó con dejar el equipo después de jugar contra Boston el pasado 3 de diciembre y que fue suspendido por dos partidos por "conducta indisciplinada" hacia el club tras abandonar un entrenamiento por cuenta propia.
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Discusión.
¿Más leña al fuego? Ahí está Jalen Rose. "El pasado año discutimos, este verano discutimos, teníamos caracteres distintos", declara el jugador-franquicia. Con Calderón, sin embargo, parece que no va a discutir. "Aprenderé cómo comunicarme con él, no os preocupéis. Él podrá contar conmigo pese a que yo no sepa hablar su idioma". No pasa nada: el baloncesto es un lenguaje universal.



