Baloncesto | NBA

Chicago traspasa a Curry por su 'no' al test de ADN

Los Knicks fichan al pívot con dolencias cardíacas

<b>INTIMIDACIÓN. </b>El potente Curry, en un partido ante los Lakers.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Eddy Curry deja los Bulls. Y lo hace sin pasar el polémico test de ADN que le exigía el club y que durante los últimos días ha sacudido la actualidad baloncestísitica en USA. Nadie "atacará" su intimidad; ese derecho queda intacto. Chicago pierde una pieza clave de su buen ejercicio 04-05 y Nueva York da la bienvenida al enésimo jugador con el que levantar a sus desdichados Knicks.

"Todo esto ha sido una situación incómoda e insólita que en ningún momento podía imaginarme. Hemos intentado desde el primer día hacer las cosas bien y estoy seguro del modo en que lo hicimos. Hemos encontrado mucha oposición en el intento de reunir toda la información que creíamos que necesitábamos". Esas fueron las palabras de John Paxon, general manager de los Bulls, ante la concurrida sala de prensa.

Su única intención era asegurarse de que Curry puede jugar al baloncesto pese a sus problemas cardíacos, que le obligaron a perderse 13 partidos de liga regular y los de los playoffs la pasada temporada. "La prueba de ADN violaría mi intimidad", argumentó Curry, quien vuela a Nueva York junto a Antonio Davis.

A cambio, los Bulls logran a Tim Thomas, Michael Sweetney y Jermaine Jackson (además de canje en derechos para el draft). Curry, que fue elegido en el draft sin pasar por la universidad, promedió 16,1 puntos en su cuarta temporada como profesional. Fue la última con un toro en el pecho. En su punto débil.

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