Eurobasket 2005 | Serbia 70 - España 89

Olés para España en la caverna de Novi Sad

Era el debut soñado: una victoria contundente frente al anfitrión. Los de Pesquera demostraron que no deben temer a nadie en el Eurobasket. La selección serbia acabó abucheada por su público, que premió el recital español.

<b>IMPARABLE. </b>De Miguel abatió a todas las torres serbias. Ni la contundencia de Rebraca pudo frenarle.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

La caverna de Novi Sad terminó coreando con olés el triunfo español, sexto consecutivo sobre Serbia y el más alto en partido oficial. Con el 63-79 del minuto 35 ya no había partido. Y el verdadero infierno fue la defensa: la defensa de España, que subió los decibelios a un ritmo imposible para la desorganización serbia. Entre estrellitas de segundo orden en una NBA devaluada (el bueno de verdad es el dios Bodiroga, que se va eclipsando), la palabra que mejor define al baloncesto serbio no es ya "desorganización", sino otra de Joseph Conrad: "descivilización". Contra un grupo tan civilizado como España, al que la cultura del baloncesto le salió por los poros, Serbia opuso decisiones salvajes, algo primitivas: tan asociales, tan individuales.

Noticias relacionadas

Si en este juego no entran marcianos del calibre de Petrovic, Jordan o Magic Johnson, acaba ganando el mejor equipo: España. Sin Gasol, por supuesto, y sin puntos de Garbajosa durante casi 30 minutos, pero con el mejor De Miguel. Y con los cilindros del motor finísimos. Congelando el horno del Vojvodina Center con alternancias defensivas y robos de balón. "Demasiada rapidez y demasiada defensa para los serbios", sentenciaba cierto marciano: Jerry West, al pie de la pista de Novi Sad. Los rugidos de 8.300 serbios empezaron a calmarse desde que Navarro puso el 5-11 (5'). Ahí iban ya 10 puntos para el juguete mágico que Aíto creó para el Barça: el chico que a veces soñaba despierto por los pinares sevillanos de Aznalcázar sumía en una pesadilla a los plavi.

Con Tomasevic tocado, Obradovic agrandó a Serbia a base de armarios empotrados, Milojevic o Krstic, cuyas cinturas sufrían un horror con las trampas defensivas españolas. Descanso: 30-43, catástrofe de faltas para los pívots serbios, 18 puntos de Navarro, partido roto. Desde el 27-41, Serbia, que acabó entre rechiflas, nunca bajó de 10 puntos La ruta de cuartos en Belgrado está abierta para la Selección. Contra "descivilización", organización. Y que no falte Navarro, claro.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados