NBA | Playoffs

Miller rejuvenece en los playoff y da vida a Indiana

Lideró el triunfo ante Detroit. Nowitzki despertó y Dallas empató la serie con Phoenix.

<b>EN SU SALSA. </b>Reggie Miller volvió a brillar en un partido de playoffs.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Los Pacers no están muertos. Y los Maver­i­­­­c­­k­s tampoco. Esas son las dos noticias de la última jornada de playoff en la NBA. Indiana ganó en Detroit (83-92) e igualó la serie a uno, idéntico marcador al que refleja el duelo Phoenix-Dallas tras la victoria de estos por 106-108 con Nowitzki -23 puntos y 12 rebotes- de nuevo en plan Nowitzki. Pero el titular de la noche fue el despertar de Reggie Miller, quien con 15 puntos en los dos últimos cuartos permitió a Indiana levantar un partido en el que llegó a ir perdiendo por 15 puntos. Y es que los playoff son el hábitat natural de Miller, de ahí el Miller Time del que hablan los estadounidenses o el "tiempo de Miller, tiempo de un killer" con que Andrés Montes nos anima las madrugadas frente al televisor.

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Miller surgió cuando los Pistons, vigentes campeones que sumaban ocho triunfos consecutivos en playoff, se encaminaban hacia el 2-0 en la serie. Con una bandeja y un triple dio la primera ventaja en el marcador a los Pacers con 4:10 del tercer período aún por jugar. Y ya en el cuarto, otro triple suyo dibujó una renta de cinco puntos (82-77, a cuatro minutos del final) que resultó decisiva. El pasado 5 de mayo, en el sexto Indiana-Boston de primera ronda, un aficionado del Conseco Fieldhouse llevaba una camiseta en la que se leía: "18 grandes años, 13 victorias más y el 31 logrará el anillo". El 31 es Reggie y ese anillo es lo único que se le ha resistido en una carrera que le ha convertido en el jugador con más triples (2.560) en la historia de la Liga.

Anunció su retirada para el próximo junio, pero muchos afirman que el título -algo que a día de hoy suena a ciencia ficción- podría aplazar su adiós. Y es que este hall of famer de UCLA tiene muchas muescas en su revólver para matar playoffs: aquellos 25 puntos en el último cuarto en el Madison (1994), los ocho puntos en 8,9 segundos para batir a los Knicks en semifinales (1995), el triple ganador ante Chicago a falta de 0,7 segundos (1998) o el logrado desde 11 metros para forzar la prórroga ante los Nets (2002). ¿Le quedará alguna bala en la recámara?

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