Jasikevicius rompe el sueño triunfal del Tau
No hubo consumación de hazaña para el Tau Vitoria en la Final Four de Moscú. El equipo alavés acusó la inexperiencia de gran parte de su plantilla y estuvo siempre dominado por un Maccabi Tel Aviv que hizo valer su talento y revalidó merecidamente su título de campeón de la Euroliga.


El Tau salió ayer cabizbajo de Moscú pero hoy, con más perspectiva, se dará cuenta del papel impresionante que ha interpretado en el teatro de los sueños de la capital rusa. Sin hacer un buen partido, ni mucho menos, fue capaz de estar en el choque hasta los últimos instantes, frente a un Maccabi que hizo un baloncesto más redondo. Para un conjunto como el vitoriano alcanzar la Final Four ya es una proeza. Eliminar luego al anfitrión y acorralar al campeón es como para sentirse totalmente satisfecho.
Al Baskonia le hacía falta frenar al conjunto israelí, y no lo consiguió casi nunca. Tan sólo en el tercer cuarto fue capaz de dejar a los macabeos en 15 puntos. Era en ese terreno en el que el Tau tenía opciones de dar la campanada, no encajando más de 80 puntos. En general, el equipo vasco estuvo lento y agarrotado durante toda la tarde y, lo que es peor, siempre a remolque del Maccabi en el marcador. Dicho de otra forma, que el espectacular juego de bloque, la mentalidad inquebrantable y la concentración absoluta no se vieron ayer en el Olimpiski Arena. En definitiva, que el Baskonia no fue el Baskonia.
Si a esto unimos que el Maccabi salió con una defensa encomiable, eso explica el parcial inicial de 21-11 del minuto 7 o el 26-15 del primer periodo. Burstein y Jasikevicius se ponían las botas en triples y cuando todo el equipo regresaba a defender, tan pronto lo hacía en individual como en zona o, incluso, en caja y uno sobre Macijauskas.
Decisivo Saras.
En el segundo cuarto, Vidal aumentó el tono defensivo y el Tau dio un arreón, pero el Maccabi, muy bien dirigido por Jasikevicius, siguió siendo letal desde más allá de 6,25. Habían transcurrido 16 minutos de partido y el equipo amarillo firmaba 6 de 6 en triples. Por contra, el primero del Baskonia llegó en el minuto 19. En el tercer periodo el Tau se acercó a dos puntos (62-60, min. 28). La reacción parecía posible, porque Anthony Parker, estrella del Maccabi, estaba período, pero Jasikevicius y Vujcic relanzaron al conjunto de Gershon (78-66, min. 37). Sólo la entereza de espíritu de un grupo rocoso como el de Ivanovic permitió que los vitorianos no se fueran al final con un resultado poco decoroso, aunque la decepción y el cansancio eran notorios.
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