El Madrid roza el ridículo ante el Barça de Bodiroga
Llegó a perder por 20 y además se lesionó Bullock

Era una prueba de fuerza y el Madrid cosechó un suspenso rotundo en ella. Examen no superado, vuelva usted en junio. Los americanos lo dijeron hace mucho tiempo: si quieres jugar, ficha un base; si quieres ganar, ficha un pívot. El Madrid no tuvo base, porque no encontró reemplazo válido para Bennett, y tampoco tuvo pívots en la práctica, porque los cuatro utilizados (Reyes, Bueno, Fotsis, Burke) sumaron sólo 6 puntos entre todos, por 31 de las torres barcelonistas (Zizic, Fucka, Davis y Marc Gasol).
Pero no acabaron ahí los males del equipo blanco, en una de sus noches más horrendas de la temporada. A los balones perdidos y la falta de producción en la pintura se añadió algo inusual: debilidad, apatía en defensa. Aquella desoladora imagen madridista coincidió con la aparición de un Barça intenso y concentrado, sólido en defensa, con inteligente utilización del marcaje en zona, e implacable en ataque, bien dirigido por Ilievski en las transiciones y con Bodiroga amo y señor del tempo del choque en los momentos básicos. Por si se nos había olvidado que es el rey, el gran Dejan hizo una enorme demostración de talento. Quizá haya empezado su declive, pero aún está en cotas muy superiores al resto.
Correctivo.
La consecuencia de todo aquello fue un varapalo serio para el Madrid, que lo mismo que en la final de Copa ante el Unicaja pagó caras sus limitaciones. Y para completar desdicha se añadió una lesión de Louis Bullock (esguince de tobillo), cuando todo estaba ya sentenciado, con el Barça 20 puntos arriba al inicio del último cuarto (49-69, min. 33). Los siete últimos minutos fueron puro trámite, aunque el Madrid aprovechó para recortar diferencias, ante un verdugo compasivo que no quiso ensañarse con su víctima.
Noticias relacionadas
Pintaron bastos desde el principio. Maljkovic se percató enseguida de que Sonko dirigía nervioso y los pívots (Reyes, Bueno) naufragaban (3-12, min. 5), así que tuvo que buscar alternativas. Las encontró inicialmente en los triples de Herreros (colosal hasta el descanso) y la dirección de Bullock, junto a destellos de Gelabale y labor de brega de Burke y Hervelle.
Con los triples como argumento y un aceptable regreso de Sonko, más centrado, el Madrid empató dos veces en el segundo cuarto (27-27, 32-32), pero fue un espejismo. Cuando Manolo Flores recuperó su quinteto titular, tras el descanso, el Barça se marchó de nuevo. Un 0-5 de Fucka reabrió la escapada, y la completaron Bodiroga y Rodrigo de la Fuente. El Madrid sigue líder, pero el Tau ya está a la par, y viene lanzado.




