El Barça se despide de Europa tras una mala noche
Penn y Smith, con 25 y 24 puntos respectivamente, acabaron con las ilusiones del equipo blaugrana.
El Scavolini ha roto el sueño europeo del Barcelona después de su victoria en el Palau Blau Grana (87-101) en partido correspondiente a la quinta jornada del 'Top 16' de la Euroliga, y asegurarse la clasificación para los cuartos de final donde se medirá al Maccabi de Tel Aviv.
El juego exterior del Scavolini, una faceta en donde destacaron especialmente James Penn (25 puntos) y Charles Smith (24), se convirtió en una auténtica losa para las aspiraciones del Barcelona.
El equipo de Pesaro convirtió hasta 17 triples, favorecido por el beneplácito de la defensa azulgrana, y se apuntó la 'final' en la que se había convertido el partido después de la derrota ayer del Real Madrid en Moscú, que también eliminó a los blancos.
Scavolini aprovechó el peor baloncesto mostrado por un Barcelona atenazado por la presión que le apuntaba como el máximo candidato a acompañar al CSKA en los cuartos de final de la Euroliga dentro del Grupo E. Abandonó el cartel de 'cenicienta' con el que había llegado a este 'Top 16' en donde se ha confirmado como 'verdugo' de Real Madrid y Barcelona.
El inicio del partido dejó atisbar lo que sería el resto del encuentro. Después de la canasta inicial del Barcelona, un parcial de 0-11 dejó la iniciativa al Scavolini, que en ese primer cuarto contó en varias ocasiones con rentas de nueve puntos y una zona 2-3 dejó sin argumentos el ataque azulgrana.
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Los intentos de Bodiroga y de Navarro, los únicos en el equipo azulgrana que consiguieron escapar un tanto del naufragio, no fue suficiente. El juego de los de Manolo Flores fue un querer y no poder ante un equipo de Pesaro que nunca cedió la iniciativa. En el descanso, Scavolini contaba con una renta de ocho puntos y ya había convertido 11 triples. Ni siquiera la amenaza de las faltas, los italianos se habían cargado en exceso, parecía amenazar su victoria.
No cambió nada en la segunda parte. Scavolini manejó el 'tempo' del encuentro. Sus rentas en lugar de disminuir se ampliaron hasta los 17 puntos (54-71). Se llegó a un último cuarto sin apenas historia y donde unicamente quedó más patente la impotencia del conjunto azulgrana. Un tropiezo que deja en el olvido la heroica de hace siete días, cuando el Barcelona 'asaltaba' Moscú con su victoria ante el CSKA y que sin trascendencia, tan sólo con el orgullo que acompaña a estos partidos, el derbi de la próxima semana ante el Real Madrid.



