Euroliga | CSKA 68 - Barcelona 79

El Barcelona se venga de Abramovich en Moscú

Los azulgrana rompen la racha de 42 triunfos seguidos.

<b>CAYÓ EL INVICTO. </b>El Barça acabó con trece meses de imbatibilidad del CSKA en su pista moscovita.
Josep Margalef
Redacción de AS
Actualizado a

El Barça se vengó ayer de su eliminación europea en la Champions de fútbol con el baloncesto. El equipo que ahora conduce Manolo Flores consiguió lo que nadie había logrado en los últimos trece meses: batir al CSKA de Moscú en su cueva del Universal Sport Club, en Moscú. Fue, de alguna manera, una respuesta a Roman Abramovich, el magnate ruso que controla el Chelsea londinense y parte del accionariado de este CSKA que, pese a la derrota, sigue siendo favorito en la Euroliga de la canasta.

El Winterthur Barcelona acabó de manera fulminante con los moscovitas, que llevaban 17 partidos de Euroliga sin conocer la derrota y con una racha de 42 victorias consecutivas. Y lo hizo apelando a la rabia de un lobo herido contra el oso ruso, que parecía indestructible y que pagó caro su desprecio al rival después de que en los diez primeros minutos de juego llegase incluso a humillarle (19-7, m.8).

Dusan Ivkovic pecó de soberbia y dejó a sus tres mejores bazas, Dikoudis, Andersen y Holden, en el banquillo. La reacción culé comenzó con 25-14: cinco puntos consecutivos de Iliewski y los dos primeros de Bodiroga para un parcial de 0-7 que hacía reaccionar a los azulgrana (25-21). A partir de ahí, la defensa rotativa zonal e individual desconcertó a los locales.

Zizic y Davis, superando a rivales de mayor talla, convirtieron la defensa en inexpugnable y Bodiroga empezó con su recital particular. Cuatro puntos consecutivos de Zizic dieron ventaja al final del tercer cuarto (48-61) y, en el cuarto, el Barça resistió las embestidas rusas para remachar un extraordinario partido.

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Flores "Aún tenemos mucho que decir"

Salimos agarrotados en el primer cuarto, con miedo. Pero supimos, mediante un gran sacrificio en defensas alternativas, romper su ritmo. A partir de ahí la calidad de mis jugadores nos metió de nuevo en el partido y la clave estuvo en la garra de nuestros pívots en el rebote. Marc Gasol trabajó muy bien y Davis y Zizic lucharon como nunca. Una vez derrotado el CSKA, creo que demostramos que aún tenemos mucho que decir".

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