ACB | Breogán 77 - R. Madrid 83

El Real Madrid sobrevivió a Bell

El americano anotó 37 puntos. Gelabale, Burke y Bueno destacaron

<b>RESPIRO</b>. Gomis marca a Bullock, que esta vez no rivalizó en protagonismo
Martín Tello
Actualizado a

Jugará mejor o peor, pero ya no puede discutirse que el Madrid de Maljkovic tiene casta. Si le mandan a la lona se levanta y vuelve a la lucha con mayor coraje, enrabietado. Tras la frustración del jueves ante el CSKA no era fácil sacar pecho frente a un Breogán en racha (8 de 10), pero el Real lo hizo, consiguió un triunfo meritorio que le permite recuperar autoestima y seguir la estela del Tau, líder pletórico.

Fue un partido atípico. Con Mous Sonko lesionado (espalda), Bennett cansado y Bullock semiausente el Madrid no basó su ataque en los bajitos maravillosos. Fueron los aleros y pívots quienes, pese a la ausencia de Felipe Reyes, cargaron con máximo protagonismo. Antonio Bueno marcó el camino (12 puntos en los seis primeros minutos), Hervelle tomó el relevo (rebotes, muchos rebotes, más alguna canastita oportuna) y Pat Burke puso la guinda con una efectividad insospechada y decisoria en los últimos minutos. Y entre unos y otros, poniendo cemento, TresenUno Gelabale.

Noticias relacionadas

Frente a ese Madrid de banquillo largo y reivindicativo, Moncho López jugó bien las bazas disponibles. Para destruir ordenó una zona 2-3 bastante clásica y bastante eficaz. Para construir confió en ese géiser encestador que lleva por nombre Charlie Bell. El escolta americano estuvo colosal, y quizá hubiera ganado por sí solo el choque, de no ser porque en los dos últimos minutos fue Ricardo González quien enterró las opciones de su equipo a base de triples/piedras, olvidando a la estrella.

Orfebre. El festival Bell y la disciplina de juego dieron el dominio al Breogán durante 24 minutos (58-44). Fue entonces cuando el artesano Maljkovic puso en acción su defensa tela de araña y el Breogán, como el Gran Canaria y el CSKA días antes, chocaron contra un muro invisible. Con parcial de 12-34, el control cambió de manos. Inapelablemente, sin vuelta atrás.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados