Calderón acude al rescate del Tau ante el Gran Canaria
Un triple del base resolvió el duelo a un minuto del final


Primer apunte: vaya por delante mi felicitación al Gran Canaria, que quizá luego, metido en harina, se me olvide. Partidos como el suyo hacen grande a la Copa. Un triple de Calderón rescató al Tau (elevó la diferencia a seis puntos 74-68, a 1:09 del final) de un túnel que con el paso de los minutos se había hecho cada vez más oscuro. Casi negro. Calderón llegó a Zaragoza como el base de moda. Lo sigue siendo. "Calderón, Calderón Calderón te quiero" le cantó la charanga del Baskonia mientras abandonaba la cancha abrazado a Scola. Esa imagen lo dice todo. Se saben fuertes; ¿hay quién les pare?
Segundo apunte: el Tau ya es un grande del baloncesto. Lo es por títulos, ahí están (los que han venido y los que vendrán, ya que puede convertirse en el primer equipo que revalida la Copa desde 1988), pero también por ciertas ayuditas -pequeñas, pero ayuditas- que hasta este siglo parecían sólo reservadas a dos equipos que ustedes y yo sabemos. Las dudas arbitrales en los últimos minutos se resolvieron siempre a favor del Tau.
Tercer apunte: el Gran Canaria resistió hasta que aguantó McDonald. Con la cuarta falta personal del estadounidense comenzó el principio del fin. Ganaban entonces los de Pedro Martínez por cinco puntos (48-53) y quedaban 3:50 para el final del tercer cuarto. Era entonces cuando los nervios aparecían en un Tau que no ha hecho mas que oír hablar de su condición de favorito desde que se bajó del autocar.
Hasta ese momento, McDonald y Savane habían mantenido a raya a los pívots vitorianos. Scola se había ido al descanso con cinco puntos y tres rebotes, escaso bagaje para un futurible NBA.
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El Gran Canaria guardaba aún fuelle tras el descanso (38-35). Llegó la citada máxima de 48-53. Llegó la cuarta falta de McDonald, el gran hacer de Camps mientras Keys recuperaba oxígeno en el banco, el tino en el tiro de Macijauskas, la reacción de Splitter (una bandeja suya dio la vuelta al marcador, 60-58, a 8:19 para el final) y el rush final de Calderón.
Y llegó la última falta (que dio que hablar en el pabellón), en la que los árbitros estimaron que Keys no estaba en acción de lanzar un triple y sólo le dieron dos tiros. Metió uno y ahí se llegó al final (77-75). El Tau confirmaba el pronóstico y el Gran Canaria demostró que no hay enemigo pequeño. Ellos no lo fueron.



