Estudiantes no puede frenar al Pamesa
El Pamesa se llevó en la prórroga el triunfo frente a Estudiantes en el palacio de Vistalegre en un partido muy abierto y espectacular.

La Demencia decidió guardar silencio, el Estudiantes y el Pamesa Valencia desatar un torrente ofensivo y ponerse a jugar un partido de baloncesto abierto, con toda la fuerza de sus bloques y sitio para el talento individual, que no necesitó la voz de nadie para ganarse un hueco entre los mejores choques de la presente temporada.
Después de todo, el espectáculo que madrileños y valencianos brindaron desde el parqué sacudió todo el pabellón. Los primeros veinte minutos acabaron con 112 puntos anotados (56-56). Era un ritmo de lujo para el observador, pero inconveniente para el Estudiantes, que en el intercambio de canastas llevaba todas las de perder frente a un rival como el Pamesa.
Los colegiales necesitaron ir al vestuario para entender que debían evitar la tentación de seguir en esa dinámica y poner un toque de esfuerzo defensivo si querían multiplicar sus opciones de éxito. El Pamesa también supo cambiar el discurso y bajar las piernas para proteger el aro y, por eso, la producción anotadora bajó después del descanso, pero no la intensidad.
Iturbe selló la primera mitad con un triple desde campo propio que hizo tablas (56-56). Ahí se acabó la parte del cuerpo a cuerpo sin más. Venía el turno del cuerpo a cuerpo con todas las de la ley, en ataque, si, pero también en defensa. El Estudiantes volvió con ese propósito y empezó a moverse en las nuevas coordenadas con cierto adelanto sobre el Pamesa, que se amoldó directamente sobre la pista a la nueva propuesta.
Prórroga
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A partir de ahí, tirones desde un lado y desde otro y Pedro Llompart, un base que ha saltado desde la LEB 2 a la ACB, que aparece en la línea de tiros libres a falta de nueve segundos con 94-93 en el contador. Fallo en el primero, acierto en el segundo y un mal tiro de Garcés en la última posesión. A la prórroga (94-94).
El Pamesa prefirió adelantarse en el tiempo extra. Entendió poco aconsejable volver a partir desde una posición de inferioridad y plasmó esa idea desde la línea de triples. Aventajó al Estudiantes en varias ocasiones y, sin embargo, a falta de cuatro segundos tenía el partido perdido.



