"Puedo jugar otra vez con Shaquille: en Pekín 2008"
Kobe Bryant, el líder de los Lakers, nacido en Filadelfia hace 26 años, es, con seguridad, el deportista más 'vigilado' en EE UU, por delante de los 'futbolistas' de la NFL o los millonarios profesionales del béisbol. Justo antes de su encuentro estelar contra O'Neal en Los Ángeles, AS pudo conversar con él.


Constantemente hay referencias a su egocentrismo o complejo de superioridad. ¿Se cree Kobe Bryant un poco superior al mundo que le rodea, está un poco bastante alejado de ese mismo mundo? Eso dicen Phil Jackson y Shaquille, entre otros muchos...
Me divierte mucho que se diga eso, pero yo no soy así. Sé que la gente puede pensar así por todo lo que ocurrió en la pasada temporada: sabe, el juicio en Colorado y todo eso. Yo no podía confiar en casi nadie y tuve que hundirme un poco dentro de mí, cuando yo no soy así. Más bien soy un poco ongoing, "algo echado para adelante". O que vive el momento. Después hay otra cosa que me dijo hace tiempo un profesor y que también decía Kareem Abdul-Jabbar: "A veces hay que atreverse a ser grande". Y, si lo haces, como también decía Kareem, "no se puede complacer a todo el mundo. Alguien se va a molestar". Hay gente a la que no le gusta cómo soy: pues habrá que vivir así, no?
Sí parece que tras su 'liberación' judicial en Colorado, donde sólo le queda una demanda civil, su imagen y su confianza pública han ido mejorando... por más que Phil Jackson escriba que usted es "imposible de entrenar".
(Sonrisa fina, típica en Bryant) ¿Y, qué podía hacer? Sólo era cuestión de tiempo. Insisto en que podía confiar en muy poca gente. Después he ido volviendo a ser el que era. He vivido situaciones muy absurdas, me he sentido traicionado por muchos. En fin... y lo de Phil Jackson es algo que no puedo entender. Yo he sido tan difícil de entrenar para Jackson como lo fueron Michael Jordan o el mismo Shaquille, pero por alguna razón que se me escapa, yo le caigo especialmente mal a Phil. Él quería traspasarme desde su primera temporada con nosotros, incluso antes de que yo acabara de formarme como jugador. No sé por qué era, pero yo aprecio particularmente a Phil, por todo lo que me ha enseñado y me ha hecho ganar. Le aprecio y le respeto. Y no creo que le haga ningún bien estar lanzando insinuaciones contra mí constantemente.
(En su libro "La Última temporada: un equipo en busca de su alma", Jackson confirma lo que revela Bryant y admite que desde el año 2000 estuvo interesado en traspasar a Kobe a los Phoenix Suns a cambio de Jason Kidd y Shawn Marion. "Con Kidd y Marion, nuestro equipo hubiera mejorado de una forma increíble... habríamos ganado títulos con mucha más facilidad", escribe Jackson, quien en enero de 2004 volvió a pedir de forma oficial el traspaso de Bryant como condición obligada para seguir en los Lakers. Jackson consideraba a Kobe "una distracción" e "imposible de entrenar").
Con Shaquille, tres cuartos de lo mismo. ¿Quién tiene razón: el mundo, o Kobe Bryant?
He dicho muchas veces, y lo repito ahora, que yo no tuve nada que ver con la suspensión de las negociaciones para la ampliación del contrato de Shaquille. Yo salía al mercado de agente libre y, sin saber ni dónde iba a terminar jugando. Entonces, me entero de que nuestro propietario, Jerry Buss, no le hace la extensión del contrato a Shaq, y él pide el traspaso. ¿Qué tengo yo que ver con eso? Fue Jerry Buss, no yo: como en el caso de Phil Jackson. Todo el que está en el bando de Shaq, dice que yo presioné para que se fuera. No es cierto. Otra cosa es que yo ya no iba a admitir sin contestarle ninguna de su reprimendas públicas en la prensa. Pero ni a él, ni a nadie.
¿Se arrepiente de algo?
De las grandes decisiones en mi carrera, no: yo siempre he querido quedarme en Los Ángeles y jugar para los Lakers. Pero tal como ha ido todo, tal vez tendría que haber cerrado mi renovación antes de que se firmara el traspaso de Shaquille a Miami. De haber sido así, entonces habría intentado convencerles a los dos, a él y a Jerry Buss, para que Shaq hubiera regresado con nosotros. Eso hubiera cambiado muchas cosas y no hubiera dejado esa perspectiva, que no es cierta, de que yo le he empujado fuera de esta ciudad y de este equipo.
¿Podrían volver a jugar juntos?
Cualquier problema que yo haya tenido con Shaquille, ya está superado Si la prensa quiere seguir con eso, adelante, y hasta que se canse. Insisto en que no guardo rencores. Con Karl Malone, pues cada uno hará su vida normal, punto. Yo quiero ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos y me encantaría ir a Pekín 2008: no fui a Atenas por mis asuntos judiciales. Si Shaquille quisiera estar conmigo en ese equipo, o en otro cualquiera, para mí sería just fine, sencillamente bueno. Estuvimos juntos ocho años y no fue mal, ¿no cree?
Lo que no parece recuperable es el carisma de campeones de estos Lakers. "Sus Lakers"... menos Shaquille.
Hemos perdido al menos cuatro partidos en los que hemos tenido ventajas en los cuatro últimos minutos: Orlando, Phoenix (dos veces), Sacramento... nos están faltando jugadores como Vlade Divac, Brian Grant (que reapareció este ultimo Día de Navidad, ante Miami) y Devean George. Esas serían bajas importantes en cualquier equipo de la NBA. Con esos jugadores y dos o tres de los cuatro partidos que se nos han ido por poco, la diferencia sería abismal. No sé si tenemos equipo para ganar la Liga, pero sí para estar "ahí", con los buenos.
Empezamos con la pregunta sobre el egoísmo, y terminamos con su gran ídolo. Michael Jordan, por supuesto. ¿Se siente tan parecido, tan parecido a él...?
Noticias relacionadas
No necesito retratarme en nadie. Necesito ser yo mismo, el que soy. Estoy cada vez más metido en el concepto "nosotros". Si yo anoto un tiro definitivo, como si lo hace otro del equipo, ganamos "nosotros". Si no se anota, perdemos "nosotros". Si la gente me conociera por dentro... lo que yo quiero es ser uno más dentro de un equipo que funcione correctamente. "Uno de los chicos".
(Ante Miami, Bryant anotó 42 puntos y extrajo las faltas clave para la eliminación de O'Neal: como la última y otras dos más. "No iba a permitir bandejas ni 'slam-dunks' a nadie, ni especialmente "a él", dijo Shaquille. Pero los Lakers perdieron por 102-104 en la prórroga, con Shaq fuera del partido, eliminado por Kobe... y con Wade, el base de Miami, hecho un coloso. Bryant falló el último tiro de tres, el que podía haber dado la victoria a los Lakers, que se llevaron otra derrota. "El tiro no iba a entrar, porque ése era el destino,"Shaq's fate", que Shaq le había dado", dijo al momento el mismo Shaquille. Lo reconozcan o no, Kobe y Shaquille siguen siendo algo más que "ángeles caídos". Son "un equipo en busca de su alma").



