NBA | Pau Gasol

"No veo cómo Cataluña podrá tener selección si no es independiente"

La cuarta campaña en la NBA de Pau Gasol Sáez es la inicial en un fabuloso contrato de 87 millones de dólares. Su impacto es el de una superestrella, una supernova. Pero Gasol quiere ganar medallas de oro con España. AS le entrevistó en exclusiva tras la victoria de Memphis Grizzlies sobre los Lakers.

Pau Gasol
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Noches como ésta en el Staples Center de Los Angeles (donde los Memphis Grizzlies acaban de vencer por primera vez a Los Angeles Lakers) deben compensarle de muchas cosas: de las derrotas, del desgaste, de las crisis del equipo, de las envidias que ha suscitado su nuevo contrato esta temporada. ¿Cómo se lleva todo esto?

Jugar a tope el calendario de la NBA es algo no ya duro, sino durísimo y que exige mucho sacrificio. El desgaste se nota menos cuando se gana un partido como éste. La diferencia es que puedes celebrar algo importante, y más tras jugar dos noches seguidas: dos triunfos seguidos. Este contrato me ha obligado mucho ante mi afición y mis compañeros. Sé que tengo que estar a la mejor altura cada noche de trabajo. Por eso, esta noche me planteé salir en la segunda parte con toda la fuerza y determinación posibles. En la primera mitad no jugué nada bien. Había estado blando, soft. Sabía que el equipo me necesitaba. Tenía la obligación de responder a esa necesidad.

(Mientras se calza y descalza, se ajusta y desajusta todos los artilugios que protegen sus articulaciones, incluidos un botín interior para el tobillo y un barreño con hielo líquido, hay algo en Pau que mueve a recordar a aquel jovencito Pau Gasol del otoño de 2001, en Memphis. Cuando, tras su primer partido en pretemporada y sus canastas de estreno en la NBA, respingaba de júbilo ante las costillas a la barbacoa de Beale Street y ante esos puntitos de novato. Decía: "Había que ir haciendo algo y ya vamos haciendo algo...").

Una movida adicional en esta temporada ha sido el cambio de entrenador. Ahora, claramente, Mike Fratello le va a hacer jugar entre 35 y 40 minutos por partido, sin rotarle como hacía Hubie Brown. Por las buenas, por las malas, por Fratello, por Jerry West y por responsabilidad de contrato, Gasol va ser el punto focal del ataque 'grizzly'.

Es cierto que, por inesperada, nos sorprendió la marcha de Hubie Brown del banquillo. Pero la mentalidad que yo veo hasta ahora en Fratello es prácticamente la misma, así como el estilo de juego. El mismo Jerry West fue quien le trajo y creo que con idea de una continuidad. No ha sido tan diferente. No ha sido necesario un proceso de adaptación para acoplarnos a sus métodos.

Dos victorias seguidas en Los Angeles, en 24 horas, y romper el 0-18 en campo de los Lakers dicen algunas cosas...

Hemos roto una estadística que era frustrante y me alegro por todos los que integramos los Memphis Grizzlies. Nos hacía falta este triunfo, a mí, al equipo, al club. Los Lakers han perdido presencia en el juego interior con la marcha de Shaquille, que es precisamente la "presencia interior" más grande en esta Liga. No es mi competencia juzgar esta decisión. Tenían sus asuntos entre ellos, y vale, pero claramente, los Lakers necesitan más gente grande. La clave es que hemos defendido muy bien en la segunda parte, hemos cerrado el rebote... y les hemos superado en ese juego interior.

Con puntos importantísimos de Pau Gasol en el tercer cuarto, para empatar y pasar al frente en terreno enemigo, y con un tapón venido del cielo de Sant Boi sobre Kobe Bryant.

¿Sí? Me acuerdo del tiro libre con que empatamos a 56, pero no de mucho más. Del tapón sí que me acuerdo. Ha sido ahí arribita...

Salimos de la NBA, que queda mucho y ya veremos. Se diría que tras los Juegos Olímpicos de Atenas, donde Estados Unidos les apartó antes de tiempo de la gloria, quiere ajustar las cuentas pendientes entre la selección española y los sitios más altos de los podios. Porque usted va a seguir jugando con el 'Equipo España', ¿no?

También queda un poco lejos la Selección, pero bueno. Sí: quiero ganar la medalla de oro del próximo Europeo de Belgrado, en 2005. Ya lo tuvimos cerca en Suecia y sólo nos faltó rematar la final, ante Lituania. Y sí, claro, sí... (duda un poco), sí que voy a seguir yendo con la seleción española: mientras mi cuerpo aguante, no habrá problema. Pero insisto: el desgaste es importante. Se nota.

Ese oro de Belgrado va a estar durillo de pelar: en casa de Serbia, cuchillo de palo. Y de palos.

Pero lo quiero y lo vamos a intentar, sin duda. Sí que será complicado en Belgrado, pero es una ilusión. Tenemos equipo suficiente para ello, un equipazo diría yo, y creo que el baloncesto español se merece un éxito así de una vez por todas. Que tenemos un equipazo es tan claro como que en 2004, la selección española sólo perdió un partido: tuvo que ser aquel partido mortal de Atenas con los americanos. Se les tuvo que encender la bombilla aquel día, y adiós. Pero en Belgrado tendremos un equipo lleno de buenos jugadores, que tiene que funcionar casi a la fuerza: con Rudy Fernández, que está cada día mejor y creo que también con Raúl López. Si Raúl juega, vamos a estar muy mejorados...

Dice usted lo de Raúl como muy seguro. Pero si Pau Gasol lo dice...

Hombre... creo que jugará con la Selección, porque ya le va apeteciendo. Sé que va a intentar estar. He hablado con él y por lo que sé, se ha dado cuenta de que cuatro meses sin jugar, desde que termina la competición en la NBA, son muchos: se pierde ritmo de juego y después pueden venir problemas de lesiones cuando intentas empezar otra vez después de tanto tiempo.

Sé que esta pregunta no le gusta, pero yo debo tratar de que Gasol me diga algo sobre el asunto de las selecciones deportivas catalanas, porque en España sigue coleando el asunto. ¿Comenta o no comenta? ¿Usted ha dicho que era algo que veía muy lejano?

Sí... eso sí lo he dicho. Para empezar, ese es un tema del que yo me entero poco desde aquí. Es decir, no me llegan sus entresijos. Yo no sé exactamente cómo ha sido todo ese asunto del hockey sobre patines, pero supongo -supongo, ¿eh?- que habrá influido el que no sea un deporte olímpico y el que casi todos los que juegan a hockey en España son catalanes. El 90%, creo yo, ¿no? Pero en general, no veo que ese reconocimiento que se busca de las selecciones catalanas vaya a conseguirse en un plazo más o menos cercano de tiempo. No lo veo cerca, lo veo algo lejos. No creo, por ejemplo, que llegue a producirse durante el tiempo que me queda a mí en activo, o sea que no creo que llegue a ser un tema que me vaya a influir directamente.

Desarrolle algo más esa idea, por favor...

Hombre, si Cataluña no es reconocida como un país independiente, pues no sé cómo se va a conseguir hacer. Sería algo muy impactante. Y digo un país con toda la independencia que puedan tener... pues no sé: Andorra, Lituania, o los que se le ocurran ahora mismo. Ahora no veo que eso pueda ocurrir.

Navidad en Memphis, claro. Recuerdos a Doña Marisa. Buena cocinera...

Noticias relacionadas

Se los daré de su parte. Bueno: seguimos teniendo partidos por ahí fuera, en tandas de dos noches seguidas en algunos casos. Esto es la NBA, ya sabe que no para. Pero, sí, en lo que podamos, habrá Navidad en Memphis. Y este año, también nos hemos traído a la abuelita.

(Alaba la "garra" de Rafa Nadal y el tenis de su buen amigo Carlos Moyá en la final de Copa Davis, agarra un trozo de pizza, con hambre salvaje, con "su" hambre, en busca de "gasolina" y se va con unos españoles que le aguardan en Staples Center de Los Angeles. A sus espaldas se desliza la voz punzante y sinuosa de Jason Williams, con un diamante de muchos quilates en la oreja izquierda: "Big win, Pau, big win". Gran victoria, Pau, gran victoria. Victoria, Pau: hasta los americanos han dejado solo a Kobe Bryant y se han ido a hablar con Gasol, el nieto de su abuelita).

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados