El Madrid pierde una gran oportunidad
El Real Madrid no supo administrar los 13 puntos de ventaja conseguidos en el primer cuarto.
El Real Madrid desperdició una ventaja de trece puntos (8-21 m.10) y una neta superioridad reboteadora (27/37) en la pista del Climamio Bolonia, colíder de la Lega y del Grupo A de la Euroliga, al que tuvo en sus manos y no supo liquidar con todos los elementos a favor.
El primer cuarto del equipo blanco fue modélico. Los jefes de la Lega sólo fueron capaces de anotar dos canastas en juego y cuatro tiros libres. El Madrid les redujo a la mínima expresión con una defensa impecable que, además de frenar el tremendo potencial ofensivo boloñés, monopolizaba el rebote, recuperaba balones y daba pie al contragolpe.
En el medio campo italiano, el irlandés Pat Burke volvía a brillar con luz propia como en el Palau Blaugrana y se erigía en una de las opciones ofensivas más claras. El Madrid bombardeaba el aro local desde el perímetro y por dentro. Al final de los diez primeros minutos había trece puntos de diferencia (8-21) y, sobre todo, un zarpazo en la moral local perfecta para un conjunto como el dirigido por el serbio Bozidar Maljkovic.
El técnico croata Jasmin Repesa, sin embargo, ya había iniciado la rotación y, gracias a las incorporaciones, equilibró el marcador. El esloveno Matjasz Smodis, el croata Dalibor Bagaric y Stefano Mancinelli reanimaron al Bolonia, un equipo que, si por algo se distingue, es por la capacidad atacante y la polivalencia de sus jugadores.
El segundo cuarto puso el partido en el sitio que, teóricamente, le correspondía a la vista de las capacidades de ambos conjuntos. Los italianos firmaron un parcial de 14-3 culminado con tiros libres y un triple de base serbio Milos Vujanic en seis minutos (22-24) y, a continuación, lograron situarse a un punto (25-26), aunque el Madrid mantuvo la calma y cerró la primera mitad sin haber concedido una sola ventaja al Fortitudo (31-34).
La salida en tromba del Fortitudo en el tercer cuarto era algo previsible. El Madrid la sufrió sin descomponer el gesto, pero consciente de que los artilleros de casa, Gianluca Basile, el serbio Milos Vujanic y Mancinelli, habían sacado la muñeca a pasear.
El Madrid, agarrado a un excelente Mickael Gelabale y al esfuerzo defensivo colectivo, consiguió vadear el tercer cuarto con el partido abierto a cualquier resultado (50-50). Esta vez, sin embargo, los blancos echaron de menos al estadounidense Elmer Bennett.
Su recambió, Troy Bell, no ha tenido tiempo de acoplarse. No conoce la ACB y tampoco las competiciones europeas, así que anda perdido porque, además, tiene ganas de agradar y arriesga cuando no debe.
Noticias relacionadas
Los italianos esperaron su momento. Cuatro triples consecutivos llevaron al Fortitudo a una situación de clara ventaja (65-60) y, además, la respuesta madrileña, que llevó el tanteador a un ajustado 65-64 después de un triple de Gelebale, chocó contra una discutida decisión arbitral -las imágenes de televisión constatan el error-.
Los árbitros dieron como válida una bandeja de Basile que nadie tocó y que subió al marcador indebidamente. Esa jugada pesó en la suerte del Madrid, aunque no fue decisiva. Los blancos se encontraron con el Climamio depredador que es capaz de tirar más veces de tres que de dos (26/24) y dejaron una oportunidad de saltar al liderato de Grupo A.



