NBA | Houston Rockets

El Milagro McGrady

T-Mac liquida a los Spurs con 13 puntos en los últimos 35 segundos

<b>EL NÚMERO UNO. </b>Siempre se dijo que Tracy McGrady, T- Mac, era un pedante por usar el número uno. Pero en noches como la de ayer en Houston, demuestra que se lo merece.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Tracy McGrady firma los autógrafos de esta manera: T-Mac-1. En Cleveland, en enero pasado, con la camiseta celeste de Orlando, le vimos estampar ocho triples consecutivos en la red de los Cleveland Cavaliers... en los primeros 23 minutos de juego, récord de la NBA. Falló al noveno intento (8/9)... el tiro desesperado sobre la bocina que anunciaba el descanso. Luego se lesionó en la espalda, su punto flaco: y no acabó el partido.

"Tiene el don de los elegidos: falla tiros que parecían hechos y consigue lo que parece imposible", reflexionaba Jeff Van Gundy, entrenador de los Houston Rockets. Precisamente ayer, tras El Milagro.

Precisamente ayer, Tracy McGrady, 2.03, 25 años, de Florida, el jugador predilecto de Magic Johnson, fue un cohete elástico y un milagro fácil que llameó sobre los San Antonio Spurs, el acorazado del Salvaje Oeste en la NBA. En los últimos 35 segundos del Rockets-Spurs, en el Toyota Center de Houston, T-Mac levantó a los Rockets desde el 68-76 hasta el 81-80 final: 13 puntos consecutivos, cuatro triples de punta a punta, uno de ellos con falta incluida de Duncan y tiro libre adicional.

A un minuto de la sirena, los Spurs ganaban por 64-74 y la afición de Houston vaciaba el Totoya Center. Mal hecho: el último triple de McGrady, el ganador, 81-80, rasgó la red spur a un segundo y siete décimas del final ante los ojos hipnotizados de Tony Parker y Devin Brown: éste perdió el balón decisivo tras firmar cuatro tiros libres.

"No pensaba ir a por el empate: perdíamos por dos, buscaba el triunfo. Los que se fueron se perdieron lo mejor: nunca he hecho ni sentido nada igual", proclamó el número uno de los Rockets. Bueno: con Orlando metió a Washington 62 puntos en un solo partido. El 21-2-2003, cuando hizo 52 a los Bulls, T-Mac 1 proclamó: "Podría meter 70 cada noche, pero los puntos no me sirven si no ganamos".

Si alguna comparación admite el Milagro de McGrady es con el Momento Mágico que define la carrera de Reggie Miller, el símbolo de los Indiana Pacers: en los playoffs de 1995, en los últimos ocho segundos, Miller firmó ocho puntos seguidos para dar a los Pacers su primer triunfo en las semifinales del Este contra los Knicks (107-105).

Este verano, los Rockets enviaron a Steve Francis a Orlando a cambio de T-Mac. Era para milagros así, en Texas, en el Salvaje Oeste.

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