Larry Bird es el gran jefe del heredero de Dennis Rodman

En la camiseta de Ron Artest, la de Indiana Pacers, el club que preside Larry Bird, refulge el número 91: pese a ese empellón protector que le dispensa en la noche de Detroit el viejo artillero Chuck Person, hoy técnico de los Pacers. Ese 91 es el mismo que usaba Dennis Rodman en sus mejores épocas de disturbios. Y en el modo en que Artest (2.01, 112 kgs.) alza el índice también hay algo rodmaníaco.
Artest es el heredero de Rodman aunque Dennis sabía más de autopromoción. Pero son dos sensacionales jugadores defensivos, dos All Stars pandilleros. Ya con los Bulls, en 1996, Rodman fue suspendido seis partidos por dar un cabezazo al árbitro Ted Bernhardt. En 1997, le cayeron 11: por patear a un operador de cámara, en Minneápolis.
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Entre 2000 y 2004, Artest ha cosechado suspensiones por machacar cámaras de alta definición en Nueva York, por gestos obscenos, faltas violentas... y por querer descansar tras una promoción de rap.
"Pero nadie trabaja más fuerte que Ron. Le amas si está en tu equipo, y le odias si tienes que enfrenarte a él", coinciden Rick Carlisle, entrenador de Indiana y el rookie David Harrison. Justo eso era lo que decía Larry Bird de un tal Dennis Rodman.



