Estreno sin sobresaltos del Barcelona
Sólo la relajación impidió una victoria más amplia del Barcelona, que llegó a ir ganando por 30 puntos.
El Barcelona resolvió por la vía rápida, dio muestras de su solvencia con un baloncesto vistoso que no dio ni una concesión al AEK de Atenas, aunque se durmió en los laureles en los dos cuartos finales y acabó ganado únicamente por doce puntos (69-57) cuando lo hacía por 30 al principio del tercer cuarto (53-23).
¿Qué paso entonces? Pues que Joan Montes decidió dar un respiro a buena parte de sus jugadores titulares y dio oportunidades a jugadores que no suelen actuar. Además, el AEK reaccionó, presionó más y logró reducir la ventaja y marcharse a casa con una honrosa derrota.
Los primeros 22 minutos del Barcelona fueron primorosos. Con un baloncesto alegre cargado de aciertos, máxima concentración y un potente juego interior en el que destacaban Roberto Dueñas y Gregor Fucka, los locales se despegaron sin darse cuenta en apenas tres minutos (7-2).
El mal planteamiento táctico del técnico ateniense Fotis Katsikaris, que convirtió el banquillo de su equipo en un carrusel y ayudó al desconcierto de los griegos, permitió al Barcelona jugar sin agobios, anotar con facilidad y dominar prácticamente todas las facetas del juego.
Los catalanes tuvieron suficiente con simplificar el juego en acciones de dos por dos y balones interiores para ir aumentando paulatinamente la diferencia en el tanteador.
Ocho puntos de Bodiroga, otros tantos de Fucka y los rebotes de Dueñas llevaron al 25-12 al término del primer cuarto. Después, con la entrada de De la Fuente, el madrileño lideró los mejores minutos del Barcelona en el partido, fue en el segundo cuarto cuando los de Montes bordaron el baloncesto con un juego rápido y vistoso.
La diferencia se disparó y alcanzó una máxima diferencia de 26 puntos al término del segundo cuarto (49-23), un periodo en el que los griegos anotaron únicamente nueve puntos y dos de sus referentes en ataque: Chatzis y Bailey, no se habían estrenado.
Sin embargo, en el tercer cuarto pasó lo que cabe dentro de lo previsible cuando un equipo, en este caso el Barcelona, gana por 30 puntos de diferencia (53-23) y es que se produzca una relajación pensando en futuros envites.
Después de anotar 3 tiros sobre 13 intentados y ceder el control del rebote al AEK, el Barcelona fue administrando su renta y dándole mucho descanso a sus titulares.
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Poco a poco, los atenienses se fueron animando (58-38 al término del tercer cuarto) y recuperaron hasta veinte puntos en los diez minutos finales (67-57), un periodo en el que los barcelonistas volvieron a estar poco entonados.
Al final, el Barcelona anotó 69 puntos, 49 en los primeros veinte minutos y 20 en los dos cuartos finales, y ello le bastó para ganar (69-57), aunque deberá tomar buena nota de lo ocurrido, porque deberá jugarse el futuro en un grupo complicado y ante rivales que nada tienen que ver con el triste AEK.



