"El banquillo es la mejor receta para mi corazón"
Firmemente decidido a seguir en los banquillos del deporte, el seleccionador olímpico español, Mario Pesquera (León, 1952), se recupera con normalidad de una leve angina de pecho que le mantuvo hospitalizado, pero no le jubilará.

Esa angina de pecho, ¿el colesterol o la tensión de los Juegos de Atenas?
Ninguna de esas razones. Los cardiólogos dicen que ha sido un incidente pasajero. No tengo factores de riesgo: no fumo, no bebo alcohol, tengo una analítica correcta...
Y un séptimo puesto olímpico con sólo una derrota en siete partidos.
Escuece, pero le digo sinceramente que la sensación en el retorno no fue mala. Al revés: volvimos satisfechos con el juego, el ambiente, la imagen del equipo. Nadie olvide que ganamos al campeón final, Argentina.
O sea que ya piensa en el Eurobasket de Belgrado 05.
Aún debo ser ratificado en el cargo, pero supongo que no habrá problemas: la Federación quiere mi continuidad y yo también. Por tanto, sí: ya pienso en Belgrado.
¿Contará con nuestros NBA?
Creo que Gasol estará, porque le veo feliz en el equipo nacional, que es una piña de amigos. Salen, comen, se divierten o sufren juntos. Hay una camaradería de gente joven que Pau echa en falta en la NBA. En lo referente a Raúl López, no estoy seguro de si pretende otro año sabático. Las puertas de la Selección, desde luego, están abiertas para él.
Lo mismo que para Roberto Dueñas, ¿no?
Para Roberto, de par en par. Lo confieso: me ha ganado. Es un fenómeno, por su humanidad, su deseo de ayudar, su ironía e inteligencia. En algunos partidos quizá juegue poco, pero siempre son minutos determinantes.
¿Se había formado cola de candidatos, por si renunciaba?
A mis compañeros sólo puedo mostrarles una gratitud inmensa, porque se han volcado en llamadas o visitas de aliento. Estoy impresionado por el cariño que me han mostrado periodistas, directivos y aficionados.
Entrenador durante 14 años, luego una pausa de diez y, ahora, otra vez el virus...
Que me ha cogido con una fuerza brutal. Me he dado cuenta de que no puedo vivir sin esto. Soy entrenador de los pies a la cabeza, me gusta crear, trabajar, perfilar un proyecto, ver como crece.
Noticias relacionadas
¿Sin temor a infartos?
El banquillo es la mejor receta para mi corazón.




