El Madrid dinamita el partido en el último cuarto
Pat Burke fue una de las mayores atracciones del partido.
El Real Madrid ha conseguido poner la eliminatoria de octavos de final muy a su favor en el último cuarto del partido (27-11), tras salir en tromba y encontrarse con un calamitoso Auna, que tiró por tierra todo el trabajo anterior.
Un 5-0 de salida en el primer minuto, que se convirtió en casi diez de ventaja a los 8 minutos de juego (28-19), merced al dominio ofensivo bajo los tableros de Kambala, no sirvió ni para tranquilizar al Real Madrid ni para amedrentar al Auna. La presencia de Burke, en los últimos minutos del primer cuarto, tampoco significó nada especial.
En los segundos diez minutos, el Madrid cogió una auténtica pájara, sobre todo en ataque, y menos mal que Fotsis se mostró inspirado en ataque, porque en caso contrario la efectividad en el tiro del equipo canario podía haber abierto brecha en el marcador.
Apretando los dientes en defensa y luchando por cada balón, el Real Madrid conseguía ligeras ventajas de cuatro o cinco puntos, que apenas le duraban un suspiro, lo que tardaban los tiradores del Auna en encontrar aro, Penney y Goree especialmente.
La última jugada antes del descanso fue esclarecedora. Los locales perdieron el balón a tres segundos del final y Goree recibió con cierta comodidad y lanzó un triple para anotar el 47-45 con que los equipos se marcharon al vestuario.
En la vuelta a la cancha todos sabían que estaba en juego la suerte del partido, y durante los primeros minutos se mostraron atenazados por la responsabilidad, logrando un paupérrimo 2-4 en tres minutos.
Muchos fallos tras el descanso
Más que defensas, tanto Real Madrid como Auna acumularon fallos en ataque. Los de Julio Lamas no conseguían imponer sus kilos debajo de los tableros y el mejor tiro canario aparecía sólo a ratos.
Burke sustituyó a un desacertado Kambala, pero no fue el catalizador que se esperaba, quizá los nervios de enfrentarse hasta los hace apenas veinte días sus compañeros le pesó demasiado.
El reloj seguía corriendo y el Real Madrid se desesperaba al ver que no obtenía rentas interesante, mientras que el Auna parecía más mentalizado de que el partido se jugaba a ochenta minutos y no a cuarenta.
En el tramo final del partido el Real Madrid salió dispuesto a todo y un 4-0 en el primer minuto obligó a Pedro Martínez a pedir tiempo muerto para recordar a sus jugadores el objetivo. La apuesta de Lamas fue dominar la pintura con Burke y Kambala y meter balones interiores.
Los nervios hicieron mella en el Auna que recibió un parcial de 13-0 en los primeros cinco minutos, tirando por tierra todo el trabajo anterior. La primera canasta del último cuarto la consiguió Goree a dos minutos para el final (78-65). El Auna no reaccionó, entró en parada cardíaca y se lleva una renta adversa de 19 puntos que será difícil de contrarrestar dentro de una semana.
LA FICHA:
87. Real Madrid (28+19+13+27): Bennett (20), Stojic (5), Fotsis (15), Herreros (12), Kambala (18) -cinco inicial-, Mumbrú (4), Burke (10) y Victoriano (3).
68. Auna Gran Canaria (21+24+12+11): Klein (8), Goree (22), Moran (1), Martínez (5). Baldo (4) -cinco inicial-, Guerra (2), Reynes (0), Penney (11), Vázquez (12) y Montas (3).
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