ACB | Estudiantes 89 - Real Madrid 100

Oxígeno blanco

El Real Madrid despedazó al Estudiantes y recupera el resuello tras una semana negra. Djordjevic, Angulo y Herreros brillaron como en los viejos tiempos.

<b>EXCELENTE TRABAJO.</b> Zan Tabak luchó a brazo partido con los pívots colegiales y les superó de largo.
Ricardo González
Diario AS
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
Actualizado a

El sueño húmedo de Estudiantes se evaporó. Los colegiales babeaban viendo llegar al Real Madrid en precario. Miradita de reojo al banquillo blanco (Tarlac, Iturbe, Struelens y Raúl López, de calle) y sonrisa cómplice. Buscaban la tercera en la frente esta temporada ante el rival más odiado. Tras la Copa, más caña al blanco. Por una vez, los colegiales portaban el cartel de favoritos. "A por ellos", gritaban los dementes. Los blancos, en cambio, llegaban moribundos, medio asfixiados. Pero ayer engancharon la botella de oxígeno y le pegaron un chute de aúpa. Al final, tiritaba, palabra.

Herreros, al grito de "pesetero, pesetero", masacró el aro colegial. Cuanto más le increpaban más triples metía (seis). Soltó la rabia acumulada tras sus pésimas actuaciones anteriores. Incluso, se permitió el lujo de meter una canasta en el último segundo. Sí, vale, era al final del primer cuarto, pero también cuenta. Algo se le ha pegado de Djordjevic, resolutivo como siempre. El serbio empezó perdido, pero junto a Herreros certificó el triunfo madridista en el tercer cuarto (12-30).

Ese parcial escandaloso hizo sonrojar de vergüenza a muchos aficionados colegiales que empiezan a estar más quemados que la moto de un hippy. "A lo mejor Sainz de Aja no era tan malo", me comentaba uno a la salida. Por no reproducir lo que decía de los dos americanos. Lo cierto, es que Estudiantes dejó escapar vivo al Real. Tras un sensacional inicio de los titulares (Djordjevic, Alberto Angulo —de diez ayer—, Herreros, Hernández y Tabak), los obligados cambios frenaron su marcha. Tanto, que por momentos se ponía blanco cadavérico (la falta de oxígeno, ya saben). Para ser justos, el enfermo pintaba mal: 44-35 al descanso.

Remontada

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Luego Herreros sacó su mejor ametralladora del baúl de los recuerdos y se puso a pegar tiros a diestro y siniestro. En tres minutos, el mundo al revés: 48-49. Era el principio del fin colegial. Adecco Estudiantes no supo aprovechar el filón de las bajas blancas. Cuando Tabak descansaba, los pívots titulares eran dos canteranos: Eduardo Hernández (2,13 y 18 años) y el polaco con pasaporte sueco Maciej Lampe (2,09 y 17 años).

Ambos, jugada del destino, actuaban hace unas semanas en el derby madrileño de la EBA y... perdían. Hernández rayó a la altura de un gran Tabak. Atemorizó a las torres rivales con sus eternos brazos. Cinco gorros. La cantera la puso el Madrid, como cambia el cuento.

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