Fiesta en Vitoria
El Tau rompió el maleficio del anfitrión y se adjudicó la Copa del Rey en una extraordinaria final, sentenciada por Elmer Bennett en los últimos segundos.


Desde el corazón de la tensión, dos negros balazos de Elmer Bennett desataron la revuelta y acabaron con una maldición para el local de casi dos décadas: era la tercera Copa del Rey del Tau. El club vitoriano no hubiese sido campeón sin tres factores desequilibrantes: el mareante ambiente del Fernando Buesa Arena, que repartió tensión y espesura, ciertos errores clave de Alejandro García Reneses en la dirección de partido y, finalmente, la oscura llama de Bennett que hizo estallar los últimos fusibles del gigantesco Titanic azulgrana.
"¿Quién va a ganar esto?", preguntaba antes del partido el trajeado Juan Carlos Navarro con un par de muletas y con el tobillo... "como una bomba". Esas comillas son del mismo Navarro, que necesitaba amunicionarse de argumentos ante las preguntas que ya le habrán llovido desde la casa de la familia Gasol en Germantown, Memphis. Podía ganar el Barcelona, claro... si sabía sobreponerse a la angustia. "Si hay leña, nosotros daremos más que ellos", había anticipado antes del partido Dusko Ivanovic, hoy entrenador campeón de Copa. Alto y claro.
En general, los jugadores azulgrana defendieron su suerte bravamente en un escenario lleno de hostilidad. Y de pegada. El Barça tuvo un control relativo hasta que Bennett, del que Aíto va a acordarse, capitaneó la revuelta final del Tau en los dos últimos minutos. Pero el Barça pudo sentenciar y no lo hizo cuando, en el minuto 24, con 34-44 y tras sendos triples de Jasikevicius, García Reneses sentó de golpe a Rentzias y al mismo lituano, al que tuvieron que tapar la boca in extremis. Además, Aíto mantuvo a Dueñas con tres faltas. Tres minutos después, el discutible MVP, Tomasevic, rescataba al Tau: 46-48 y cuarta personal de Dueñas. Al final del tercer cuarto, el Barça conducía, 57-61, pero en una dinámica descarnada, roto el flujo del juego a manos de la tensión: 60-61, 73-74... y 76-74, pese a las hazañas de Jasikevicius y el estoicismo de Roberto Dueñas.
A 1:30, Jasekivicius colocó al Barça en el 79-81, pero el demonio Bennett respondió con un triple lleno de azufre. Dos tiros libres de Jasikevicius, 82-83. Tiro libre de Scola, 83-83. A 35 segundos, el Barça falló dos triples (Jasikevicius, Rentzias)... y Bennett envolvió la Copa en una canasta delirante: a tablero. Cuando Pau Gasol pregunte qué pasó, que alguien le pase a Jasikevicius, please.
FICHA TECNICA
Tau Cerámica: Corchiani (3), Vidal, Nocioni (14), Scola (10), Tomasevic (20) y Oberto (12) -cinco inicial-; Bennett (17) y Foirest (9).
FC Barcelona: Nacho Rodríguez (8), Jasikevicius (28), Digbeu (5), Alzamora (2) y Okulaja (10) -cinco inicial-; Rentzias (12), Karnisovas (9), De la Fuente (2) y Dueñas (7).
ARBITROS: Ramos, Maza y Guirao. Eliminado Okulaja (min. 37) y Digbeu (39).
PARCIALES: 16-15; 16-19; 25-27 y 28-22.
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PABELLON: Fernando Buesa Arena. Unos 9.300 espectadores.
INCIDENCIAS: Se guardó un minuto de silencio por la muerte en accidente de coche del presidente del COE Alfredo Goyeneche. Por la misma razón, todos los jugadores lucieron brazaletes negros. El lehendakari, Juan José Ibarretxe; el diputado general de Alava, Ramón Rabanera; el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso; el presidente de la Federación Española de Baloncesto, Ernesto Segura de Luna, y el de la ACB, Eduardo Portela; los presidentes de la sección del Barcelona, Salvador Alemany, y el del Tau, José Antonio Querejeta, asistieron al palco de Buesa Arena. El secretario de Estado para el Deporte, Juan Antonio Gómez-Angulo, excusó su presencia para asistir al entierro del presidente del COE, Alfredo Goyeneche. El asiento que debía ocupar Goyeneche permaneció vacío como homenaje. El lehendakari hizo entrega de la Copa.



