El Madrid sale de paseo ante el Lobos
No tuvo rival en el colista de la Liga.


El debut de Moncho Monsalve en el banquillo del Lobos no obró el milagro. El Real Madrid salió de paseo dominguero y el colista no pudo evitarlo. Tranquilo, con las zapatillas de andar por casa y en chándal. La diferencia entre ambos (10 victorias) es sideral. A hacer la goma es a lo más que llegó el Cantabria. Lo malo es que era muy finita y poco elástica. Se estiró y se rompió. De un 23-13 se pasó a un 23-23, luego vino un 39-23 y otro recorte: 56-48. En el último cuarto sobrevino la paliza. "Nos olvidamos de jugar en equipo", dijo luego Monsalve. Precisamente el mismo análisis que realizó su venerado Scariolo: "Nos faltó dar el último pase (sólo cinco asistencias). Los jugadores pensaron más en obtener un botín personal, aunque las circunstancias lo permitían". Claro, el partido era ficticio, nunca existió. Los blancos sudaron un poco atrás, probando defensas zonales, y se dedicaron a afinar puntería. En la galería de tiro, los blancos -lógico- sacaron nota otra vez (63% en lanzamientos de dos y 41% en triples). Monsalve, al menos, no se marchó defraudado. El Maestro, como llama a Djordjevic, cumplió sobrao. Y no fue el único.



