ACB | Estudiantes 64 - Caprabo 70

Cornada muy grave para el Estudiantes

Las imprecisiones del equipo estudiantil y el dominio del rebote de los catalanes, privaron a los madrileños de dar la vuelta al partido en el último cuarto.

ATASCO. Jaume Comas frena un avance de Nacho Azofra.
Ricardo González
Diario AS
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
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Grave cogida en la Plaza de Vistalegre. Inexplicable. Una vaquilla (el Caprabo Lleida) provocó el desaguisado, que acabó en cornada múltiple para los toreros colegiales, muy malparados. Los catalanes celebraron con gran entusiasmo la victoria, en la propia pista incluso. Sin faltar; un poco esperpéntico. Lo mejor es que se hubieran ido al vestuario y allí se felicitaran por... Por sumar triunfo, simplemente.

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Si la ACB se decide a instaurar un premio para el peor partido de la temporada, el de ayer es favorito al galardón. ¿Creen que exagero? A lo mejor, pero tengo pruebas: 7 de 42 triples (17%), 80 rebotes (todo eran rechaces) y 32 perdidas de balón entre los dos conjuntos. El Lleida se llevó el partido anotando un triple y un único tiro libre en los seis primeros minutos del último cuarto. Al final sumó doce (cinco de tiros libres), y es que viendo la tónica ya había sentenciado con el bocinazo del tercer periodo: 46-58 (máxima ventaja del partido). El Lleida, eso sí, se aplicó en defensa -hasta ahora era el penúltimo peor equipo atrás, recibiendo 88 puntos por partido-, aguantó la presión en los instantes finales y contó con el jugador más aseado del choque, Bryan Sallier.

El traspié de ayer puede provocar marejada en Estudiantes. En ocho partidos (Liga y Saporta) suma seis derrotas y el enfermo va a peor. Hay una descompensación clara en la plantilla. Sin dirección (Gonzalo y Azofra andan flojos), sobra uno de los cinco pívots y falta un anotador que dé apoyo a Garnett. Ayer el estadounidense estuvo horroroso y anotó su primera canasta —un triple— a ocho minutos del final. Luego llegaron dos más y los colegiales soñaron con ganar (63-62, m. 36). Imposible. Lo mejor, la afición: bárbara. Más de 10.000 otra vez.

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