NBA | Memphis Grizzlies 80 - Detroit Pistons 90

Debut y derrota de Gasol

La presión pudo con el catalán, que anotó 4 puntos y cogió 4 rebotes en 17 minutos.

El yugoslavo de los Pistons Zelijko Rebraca salta por encima de Lorenzen Wright, máximo anotador de los Grizzilies en el debut de su equipo en la NBA.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

"Do something with it, Pau, do something with it". "Haz algo con "eso", con el balón". Caía el diluvio en la noche oscura de Memphis, a mediados de octubre, cuando un "homeless", un vagabundo de la ciudad de Elvis Presley y

B. B. King aullaba esas palabras en los oidos de Pau Gasol. El merodeador había analizado a voces el juego del gigante catalán, pidiéndole que no fuera tan estático con el balón en su poder. Era un vagabundo, pero sabía de baloncesto. En una noche de perros, infame, aquellas palabras tenían ecos de revelación, pero...

Gasol, que no fue titular -algo de sentido común-, tuvo un mal estreno oficial en la NBA precisamente por no saber qué hacer con el balón... ni con la presión externa: 100 "fans" catalanes en la grada, riada de medios españoles en las tribunas, la familia Gasol al completo. ¿Demasiado para un chico de 21 años? "Soy superambicioso y estoy muy seguro de mí mismo. Esto lo voy a mejorar", dijo después Pau Gasol Sáez.

La ex estrella del Barça -Pau aún viste la camiseta azulgrana en la guia oficial de los Grizzlies- jugó quizá su peor partido con el club de Memphis: cuatro puntos (un gran "slam dunk" en tráfico y un tirito de media distancia, 2-5, 0-2 en tiros libres), cuatro rebotes y cuatro pérdidas de balón acompañaron una actuación llena de nervios, carencias y sobre todo... estatismo y falta de ritmo. Salió como primer cambio y, horror, su gran rival para el puesto, Stromile Swift, fue el máximo anotador "grizzly", con 17 puntos.

Gasol apareció tensionado, devorado por el entorno. A Pau lo tuvieron que sentar en el segundo tiempo después de que el veterano Cliff Robinson le cosiera con tiros exteriores: los 10 puntos que Robinson anotó sobre Gasol en sólo siete minutos dieron vida a los Pistons que, de perder 48-36 en el tercer cuarto, pasaron a ganar por 60-61.

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Y los Grizzlies perdieron gracias, esencialmente, al lamentable juego de su presunta estrella, el volátil niñato Jason Williams, que condujo a su equipo a la catástrofe. El base acabó el partido con 4-14 en tiros de campo... y seis cruciales pérdidas de balón, dos de ellas en el último minuto, con 78-81. Así que Jerry Stackhouse, el segundo mejor anotador de la pasada temporada, remató sus 34 puntos con dos canastas matadoras. Por dentro, el yugoslavo Zeljko Rebraca colaboró con el macizo Ben Wallace y el astuto Robinson (24 puntos) en la hegemonía interior de los Pistons, nada del otro mundo por lo demás.

Los Grizzlies, que ya durmieron en Minnesota donde volvían a jugar en la noche del viernes, tendrán todos los problemas de un equipo en formación... que encima ha de jugar como quiere Jason Williams. Este es un ser imposible, acosado por sus relaciones con las drogas y ese encanallamiento "creativo" que tanto epata en estos tiempos. Gasol mejorará, claro, pero quizá no lo suficiente para salvar la cabeza de su entrenador, Sidney Lowe, a quien Dick Versace, el avispado jefe de operaciones, puede relevar en cualquier momento. "Do something with it, Pau". Haz algo con "eso", pero, sobre todo, haz algo por ti...

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