Jordan asombra y gana en Miami
Jugó 12 minutos, pero le bastó para destrozar a los Heat con 18 puntos.

Era para verlo: Pat "Valentino" Riley, con las canas teñidas y con media sonrisa amarga, de fatiga, patrullando histérico por la banda. Y los dos forzudos de Miami, Alonzo Mourning y Brian Grant, abandonando toda disciplina defensiva en busca de un individuo de 38 años. Y el individuo, The Man, Michael Jeffrey Jordan, anotando un tiro tras otro, reboteando, colándose, defendiendo: arrasando. Como casi siempre...
En el American Airlines, ante 16.500 personas que agotaron las entradas, Jordan anotó 18 puntos... en 11 minutos del primer cuarto y en uno más del segundo cuarto, en el que se limitó a fallar un tiro. Los números resultan abrumadores: operando casi siempre como poste medio, donde su "uno contra uno" es sobrenatural, Michael encestó sus tres primeros tiros (4-10, Wizards)... y se sentó a los seis minutos con 12 puntos, seis canastas con un solo fallo: 8-18, Washington.
Jordan, menos esculpido que antes, pero más fuerte, masivo, volvió al minuto de ir al banquillo. Y el cielo de Miami se hundió sobre los Heat. Antes, MJ había crucificado, en el cielo y en el suelo, al desgraciado Ricky Davis -ricitos, tatuajes, patillas...- y ahora le tocó al veterano Kendall Gill: 16-31, 19-33, 21-33 al final del primer cuarto. Jordan, 18 puntos en 11 minutos (7-10, con los fallos por milímetros), le quitó la cartera a Sam Mack, que impidió con un hachazo "la prueba del mate"... y logró una excepcional canasta, un tiro volante a media entrada, en el aire de Air Jordan, sobre el salto muscular del macizo Briant Grant: 14-27, "Miami Vice".
"Prometo que hubiera machacado ese balón, por si alguien lo dudaba. No desde la línea de tiros libres, pero lo hubiera hecho, lo garantizo", contó Michael tras el partido en relacíón a la falta de Mack. En el segundo cuarto, Michael sólo estuvo un minuto. Dejó a los Wizards ganando por 25-37... y galopando sobre las cenizas de los desmoralizados jugadores de Riley: 40-56 en el descanso. En la perilla del perillán Jordan, feliz como un niño, se podían contar 18 puntos, cuatro tiros libres sin fallo y tres rebotes.
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El resto fue un paseo de los Wizards sobre Miami Heat, sin sus figuras Eddie Jones y Anthony Carter. Jordan no volvió a jugar, pero la gente coreó a gritos su nombre en la segunda parte ("We want Mike", "queremos a Mike" y "Jordan, Jordan"), mientras los hombres de Riley sufrían un castigo:
56-80... y 79-99 para rematar. El último cuarto fue una basura que sirvió para que el "wizard" Hamilton y el "heat" Mack igualaran los 18 puntos de Michael como máxima anotación. Aquí vamos a ver cosas inesperadas por muchos. Aquí, con Jordan.



