Robo en Turquía
Un arbitraje descaradamente parcial privó a la selección española de opciones frente a la turca, que estaba en peligro de eliminación absoluta.


En el corazón de la fatalidad aún queda sitio para una hermosa España: este equipo perdió ayer algunas cosas, pero no el honor. Hay victorias que infaman al ganador, como ésta de Turquía. Y los cuatro juniors españoles de oro que empezaron el segundo tiempo juntos enfrentados a la armada turca se llevaron un puñado de galones en una de las batallas más importantes de su vida: un ardiente partido de play off, como decía Joe Dumars, algo para hombres muy enteros.
La fatalidad fue el imposible éxito previo de Letonia sobre Eslovenia, que colocaba al equipo de España ante la peor aventura: si los españoles ganaban, Turquía se despedía del Eurobasket. Y en la boca del lobo, en la puerta de la caverna rugiente y en plena línea de fuego, a los siete segundos caía la primera falta de las 30 que iban a llevarse los jugadores de Imbroda.
¿Imbroda? Antes de los siete minutos, el seleccionador español estaba en la caseta, descalificado por protestar una falta en ataque de Lucio Angulo. El árbitro italiano Gianni Colucci tenía las cosas muy claras: "él fue quien le echó la primera mano a Turquía, ante Letonia", bramaba Javier Imbroda rumbo al vestuario.
Y, en pleno trauma de la joven selección española, Turquía, sembrada de yugoslavos, salió de estampida, como si estuviera en Lepanto o como si los de enfrente fuesen kurdos emboscados por Ankara. Intimidación, fuego en cubierta: cuando Imbroda se fue, España perdía por 13-9. De ahí se saltó al 23-9, con las baterías y tambores turcos a todo trapo, Lolo Sainz en el banquillo español como El Cid, y Gustavo Aranzana rezando lo que sabía: 26-14, primer cuarto.
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La angustia mental de los sitiados españoles desembocaba en una lastimosa defensa de perímetro que el corsario Ibrahim Kutluay aprovechaba para clavar puntos como puntillas de ataúdes. Así y todo, en el descanso (48-42) no había nada perdido, porque si los turcos gobernaban a los árbitros y a las legiones del Averno, España tenía al sultán del slam dunk: Pau Gasol, 12 puntos y 6 rebotes.
Pero Kutluay era un huracán desencadenado contra la pobre defensa de Navarro, que perdía el intercambio de canastas con el mejor de los jenízaros: 70-55 y Kutluay con 35 puntos al final del tercer cuarto. Gasol se había sentado con tres faltas y con 56-47, pero regresó al comienzo del último cuarto: 0-14 en cuatro minutos, un diluvio de defensa y contraataques, y Paraíso y Lucio Angulo abrasando a Türkoglu y a Kutluay. Los árbitros detuvieron la hemorragia turca, pero España, aún pasó al frente (71-73 y 74-76, minuto 37). En los últimos tres minutos, los árbitros, Turquía y el kosovar Turkoglu (triple decisivo sobre Gasol, 80-76) echaron el resto. Turquía, sencillamente, tenía que clasificarse. España aún no está en cuartos.



