La Bomba Navarro dinamitó a Francia
A la espera de que el cohete Gasol despegue en Memphis, La Bomba Navarro estalló ayer en Algeciras, desplumando al gallo francés y elevando el crédito español para el cercano Eurobasket de Turquía.
A dos minutos y medio del final todo estaba por decidir (89-89) en un choque intenso y aguerrido, con más apariencia de partido oficial que de amistoso. Era una situación idónea para calibrar al joven equipo de Imbroda, y la respuesta fue positiva. Con un parcial de 9-0, el compromiso estaba sentenciado un minuto después (98-89). Navarro (cinco) y Gasol (cuatro) habían puesto la firma en aquellos nueve puntos decisivos.
Hay equipo. Falta un gigante bajo tableros y faltan triples (¿por qué no jugó ayer Vázquez, teórico especialista?), pero hay equipo. Esta selección construye desde la defensa y el rebote, que son los cimientos imprescindibles en el baloncesto actual. Además dispone de hombres resolutivos en los momentos claves (Gasol, Navarro, Raúl) y hay poca diferencia entre titulares y suplentes, lo que permite mantener esfuerzo e intensidad en el choque.
De momento, tres victorias en otros tantos partidos (Grecia, Israel y, ahora, Francia). El trofeo conquistado ayer en Algeciras es un buen pasaporte para el Campeonato de Europa y otorga la autoestima necesaria en todo relevo generacional. Es probable que rivales con gran poder bajo tableros impidan el acceso a las medallas a esta joven formación de Imbroda, pero el carácter y la técnica parecen garantizados.
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El encuentro, como se esperaba, tuvo alto nivel y tensión, con fases alternas de dominio y de buen rendimiento en ambos lados. España dominó los dos primeros cuartos, pero tuvo un bache en el arranque del tercero, en momentos muy espesos de nuestro bases y, por contra, irrupción deslumbrante del pequeño Tony Parker, base de 19 años que hizo olvidar la ausencia del famoso Rigaudeau.
En el final incierto respondieron los júniors de oro españoles y, seamos sinceros, también echaron una manita los árbitros (técnica a Francia) y el propio seleccionador galo, que prescindió de Parker en la recta crucial.




